Egresadas UST obtienen primer lugar en Concurso Tesis RUPI 2025 con estudio sobre vínculos afectivos en educación inicial

  • La investigación, liderada por tres egresadas de Pedagogía en Educación Parvularia, releva el rol de las interacciones pedagógicas y los vínculos afectivos como base del aprendizaje y el bienestar integral en el nivel de transición. 

Tres egresadas de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia de la Universidad Santo Tomás obtuvieron el primer lugar del Concurso Tesis 2025, categoría pregrado, organizado por la Red de Universidades por la Infancia (RUPI), destacando entre diversas investigaciones a nivel nacional por su aporte al fortalecimiento de la educación inicial. 

El equipo ganador conformado por Tamara González, Stefanía Valenzuela y Paulina Valdebenito, recientemente participó del encuentro “Diálogos RUPI”, instancia en la que fueron reconocidas y expusieron sobre su tesis titulada “Interacciones pedagógicas y vínculos afectivos en Educación Inicial: Un estudio sobre las percepciones de las Educadoras de Párvulos en el Nivel de Transición de dos centros educativos”. El estudio se propuso describir cómo las educadoras promueven interacciones pedagógicas orientadas a la construcción de vínculos afectivos con niños y niñas, así como explorar la relevancia de este proceso, junto a los desafíos y barreras que enfrentan en su implementación. 

Vínculos afectivos como condición fundante del aprendizaje 

Entre los principales hallazgos del estudio, se evidenció que las educadoras valoran profundamente las interacciones positivas y los vínculos afectivos como componentes esenciales para generar entornos de aprendizaje seguros, acogedores y estimulantes. Desde un enfoque relacional y centrado en el juego, las participantes reconocen que estos vínculos favorecen no solo el desarrollo emocional, sino también los aprendizajes sociales y cognitivos de niños y niñas. 

Asimismo, la tesis releva una mirada crítica frente al adulto-centrismo y al conductismo, privilegiando prácticas pedagógicas que reconocen a los párvulos como sujetos activos, con agencia en sus procesos de aprendizaje. En este sentido, la construcción del vínculo afectivo no se entiende como un complemento al currículo, sino como una condición estructural del acto educativo, donde la contención emocional, el reconocimiento de las singularidades y la creación de ambientes seguros son dimensiones claves de la enseñanza. 

El estudio también identifica barreras relevantes para el desarrollo de interacciones significativas, como los efectos emocionales post-pandemia, la diversidad cultural en las comunidades educativas y la influencia de dinámicas familiares en la resolución de conflictos entre pares. Frente a ello, se releva la importancia del ejercicio reflexivo docente, el trabajo colaborativo y la intencionalidad pedagógica en la gestión emocional del aula. 

Voces del equipo investigador 

Paulina Valdebenito, en representación del equipo, explicó que la motivación principal para abordar esta temática surgió desde la experiencia en terreno. “Nos impulsó la necesidad de visibilizar algo que muchas veces se da por hecho en educación inicial, pero que es profundamente relevante: el vínculo afectivo como base del aprendizaje”.  

“En el nivel de transición no solo se enseñan contenidos, también se construyen relaciones que impactan directamente en el bienestar y desarrollo integral de niños y niñas”, señaló. 

Respecto al proceso investigativo, Valdebenito destacó que fue una experiencia desafiante y formativa. “Uno de los mayores desafíos fue interpretar las experiencias sin sesgarlas, reconociendo la complejidad de los contextos educativos, especialmente frente a barreras como la diversidad cultural, las dinámicas familiares y las consecuencias emocionales de la pandemia”, afirmó. 

Sobre la obtención del primer lugar en el concurso RUPI, la egresada expresó que el reconocimiento fue especialmente significativo. “Más que un premio, lo sentimos como una validación al trabajo realizado y a la importancia del tema. Participar en estas instancias fortaleció nuestro perfil de egreso, desarrollando habilidades investigativas, pensamiento crítico y mayor seguridad en nuestro rol profesional”, puntualizó. 

En esa misma línea y a modo de cierre, Paulina comentó “nos hizo tomar conciencia de que investigar en Educación Parvularia sí tiene impacto y que nuestras voces también aportan al desarrollo del área”.

Aporte académico y formativo 

La docente guía de la investigación, Dra. Leidy Bautista, valoró positivamente el reconocimiento obtenido, destacando la pertinencia del estudio. “Esta tesis aborda un núcleo esencial de la Educación Parvularia: la relación entre interacciones pedagógicas y vínculos afectivos como base del aprendizaje. A partir de las voces de las propias educadoras, el trabajo demuestra que no hay aprendizaje significativo sin un contexto de confianza, bienestar y seguridad emocional”, señaló. 

La académica subrayó además que la investigación visibiliza el trabajo colaborativo entre educadoras, técnicos y equipos multidisciplinarios, así como los desafíos reales que enfrenta la práctica educativa, como las tensiones con las familias y la presencia de conductas disruptivas. “Las interacciones pedagógicas no dependen de una sola persona, sino de una cultura de aula y de centro educativo que se construye colectivamente. Esto le da profundidad al estudio, ya que no idealiza la práctica, sino que la comprende en su complejidad y abre preguntas sobre cómo fortalecer la mediación pedagógica en contextos diversos”, agregó. 

Finalmente, la Dra. Bautista relevó el aporte del estudio en el contexto actual, marcado por situaciones de vulnerabilidad y violencia escolar. “No se trata solo de evitar el daño, sino de construir activamente entornos educativos seguros, respetuosos y emocionalmente significativos. Cuando las educadoras destacan la importancia de generar ambientes de confianza, de mediar los conflictos, de promover el reconocimiento de las emociones y el respeto entre pares, están delineando prácticas concretas que previenen la violencia y favorecen la convivencia” concluyó. 

Para la especialista el fortalecimiento de equipos educativos, el diálogo con las familias y la coherencia en los mensajes formativos son elementos clave para sostener entornos donde el buen trato, la participación y la construcción de vínculos afectivos positivos son base del aprendizaje.