Noticia anterior
Escuela de Dirigentes de Santo Tomás Osorno Certificó Primera Generación en Nivel AvanzadoDirectora Nacional de Nutrición y Dietética UST presentó resultados de programa que vincula alimentación saludable y rendimiento académico

- El programa Nutrición Comunitaria Intraescolar inició este 2026 un piloto que incorpora la educación alimentaria al currículo escolar de Ciencias Naturales de cinco establecimientos, fortaleciendo el vínculo entre hábitos saludables, aprendizaje y rendimiento escolar.
La malnutrición infantil continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Organismos internacionales como Naciones Unidas han advertido que factores como el crecimiento demográfico, el consumo creciente de alimentos ultraprocesados, los cambios en los estilos de vida y los efectos del cambio climático están impactando la seguridad alimentaria y la nutrición de las personas. En este escenario, la Comisión Lancet acuñó el concepto de «sindemia global» para describir la interacción entre obesidad, desnutrición y cambio climático.
Chile no está ajeno a esta realidad. Según el Mapa Nutricional JUNAEB 2025, más de la mitad de los estudiantes presenta malnutrición por exceso, con un 26,9% de sobrepeso y un 24,8% de obesidad. A ello se suma evidencia nacional e internacional que muestra que los hábitos alimentarios y el estado nutricional durante la infancia tienen efectos directos en la salud, el bienestar y el desempeño escolar.

La académica compartió los resultados de más de una década de trabajo desarrollado desde la carrera Nutrición y Dietética, que forma parte del programa de Vinculación con el Medio de la Facultad de Salud de la UST “Salud Comunitaria”, que busca contribuir a la prevención de la malnutrición infantojuvenil mediante la identificación temprana de factores de riesgo y la promoción de entornos escolares saludables.
«Cuando iniciamos este trabajo observábamos que los niños y niñas dejaban de asistir a los controles de salud después de los 2 años y se reintegraban al sistema cuando el daño ya estaba instalado. Por eso decidimos cambiar el foco desde el estado nutricional hacia el estudio de los factores que están presentes tempranamente en la historia natural de la malnutrición, como los comportamientos y conductas alimentarias. Si queremos anticiparnos al problema, debemos intervenir mucho antes«, explicó la Prof. Arteaga.
El Internado Nutrición Comunitaria Intraescolar fue una de las experiencias presentadas en la jornada de vinculación, docencia e investigación desarrolladas por distintas instituciones de educación superior y se alinea con las recomendaciones internacionales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible vinculados a seguridad alimentaria, salud, nutrición y educación de calidad.
Para la decana de la Facultad de Salud UST, Andrea Solís Aguirre, participar en este tipo de espacios permite fortalecer el trabajo colaborativo entre instituciones y visibilizar iniciativas con impacto territorial. «Estas instancias nos permiten compartir experiencias, conocer el trabajo que están desarrollando otras instituciones y generar oportunidades de colaboración en torno a desafíos comunes. Más allá de las diferencias institucionales, existe un objetivo compartido: formar profesionales comprometidos con las necesidades de las comunidades y aportar al bienestar de las personas«, señaló.
Respecto de la trayectoria del programa, agregó que «vamos por buen camino, así lo evidencian los más de diez años de implementación nos han entregado importantes aprendizajes y resultados, permitiéndonos generar una diferencia concreta en los territorios y contribuir al bienestar de niños, niñas y adolescentes a través del internado de Nutrición Comunitaria Intraescolar«.
Programa UST se integra al currículo escolar en innovador plan piloto

Uno de los avances más relevantes alcanzados durante 2026 fue la incorporación del programa al currículo escolar a través de un proyecto piloto desarrollado junto a docentes de Ciencias Naturales de cinco establecimientos.
«Una de las principales barreras para desarrollar programas educativos en alimentación y nutrición era no contar con un espacio curricular, porque siempre debíamos competir con otras asignaturas. Este año comenzamos un proyecto piloto integrado a Ciencias Naturales, trabajando colaborativamente con los profesores y profesoras a cargo«, comentó.
La académica destacó que este trabajo ha permitido fortalecer los vínculos con las comunidades educativas y aportar incluso a la actualización de contenidos. «Ser parte de la comunidad escolar y generar confianzas nos permitió participar en la planificación de unidades de aprendizaje y detectar que algunos materiales estaban desactualizados respecto de las Guías Alimentarias vigentes. Junto a los docentes hemos trabajado para mejorar esos contenidos y fortalecer los aprendizajes de los estudiantes», agregó.
Alimentación y aprendizaje

Actualmente, los resultados del programa muestran avances diferenciados entre los establecimientos participantes, de acuerdo con sus realidades y necesidades específicas. Los próximos desafíos apuntan a medir con mayor precisión el impacto de estas intervenciones tanto en los hábitos alimentarios como en indicadores asociados al desempeño académico y bienestar integral de los estudiantes.
Conoce más sobre el programa de Vinculación con el Medio “Salud Comunitaria” aquí.
Para más información sobre el Internado de Nutrición Comunitaria Intraescolar, visita el sitio del Observatorio de la Alimentación ODA360 aquí.