Con el propósito de reflexionar sobre la reforma educacional y del rol de los establecimientos de enseñanza católicos desde su propia misión, se desarrolló en Santiago el Congreso de Universidades Católicas.

Asimismo, se debatió sobre la identidad y misión de estos establecimientos de educación superior a partir de paneles en que se abordaron temáticas como la fe en el diálogo con la ciencia y la cultura y el rol de la universidad católica en el escenario nacional actual.

La actividad, que se realizó en el marco de los 25 años de la promulgación de la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae, documento escrito por San Juan Pablo II, contó con la participación de 14 instituciones católicas y de inspiración cristiana.

El Cardenal Arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Monseñor Ricardo Ezzati, al ser requerido por el fondo de la actividad afirmó que:

“nos mueve la convicción de que la educación no es solo un instrumento para generar mejores oportunidades a quienes gozan de ella, sino también un potente ámbito de acción. Se debe revisar y proponer renovadas formas de responder a los escenarios actuales; velando por la calidad de los proyectos educativos, su autonomía, misión e identidad”.

UST en Congreso de Universidades Católicas

El Rector Nacional de Universidad Santo Tomás, Jaime Vatter junto al director del Centro de Estudios Tomistas de la UST, Ignacio Serrano, y académicos participaron en esta actividad.

Ignacio Serrano, además, representó a la UST en las Mesas Paralelas de Exposición con la comunicación titulada ¿Son inmunes las universidades católicas a los efectos de la burocratización y la sobre especialización que aquejan a la universidad contemporánea?

Al ser consultado por el evento y su exposición, el director del Centro de Estudios Tomistas de la UST, precisó que en esta ocasión se abordó:

“la crisis de la universidad bajo un modelo de universidad más prestigioso que tiene que ver fundamentalmente con la fragmentación del conocimiento, la ultra especialización, donde los investigadores se dedican a problemas menores en una parcela agotadísima de trabajo. Y por otra parte la burocratización gerencial de procedimientos. Es por esto que mi reflexión se basa en cómo podemos recuperar el sentido de tradición e identidad, que vuelva a ser una comunidad de estudiantes y académicos que están reflexionando en búsqueda de la verdad”.