Director del Centro de Investigación e Innovación para el Cambio Climático (CIICC) de la Universidad Santo Tomás, fue el encargado de dictar la charla inaugural de FINEM 2018.

La charla “Valorización de biomateriales: economía circular para fortalecer la sustentabilidad ambiental” a cargo del Director del CIICC de la UST Santiago, Nelson Lagos, dio el vamos a la segunda versión de la Feria de Innovación y Emprendimiento del Maule (FINEM 2018).

Nelson Lagos es Biólogo Marino, Doctor en Ecología y Profesor titular de la Facultad de Ciencias de la UST. Desarrolla investigación en ecología de  ecosistemas bentónicos, siendo investigador principal y encargado de líneas de acción en proyectos que evalúan las respuestas biológicas de los invertebrados marinos a la acidificación del océano en los ecosistemas del Pacifico sur-oriental (Fondecyt 1090624 y ANILLO ACT 132).

En el presente, dirige estudios de campo observacionales y experimentales para evaluar la variabilidad en la producción de carbono y sus implicaciones sobre la estructura y función de los ecosistemas bentónicos a lo largo de la costa de Chile (Fondecyt 1140938, 1140092 y Núcleo Milenio MUSELS, Minecon NC 120086). Es miembro de grupo de trabajo SOLAS-IMBER en acidificación del océano, del consejo científico del Centro de Coordinación Internacional en Acidificación del Océano (OA-ICC), y codirector de la Red Latinoamericana de Acidificación del Océano (Red LAOCA).

¿Cómo nació la idea de proponer este tema para la charla inaugural de FINEM?

“Estuve revisando un poco de qué se trata la zona, ya que no la conozco muy bien. Soy biólogo marino entonces estuve analizando en qué punto nos cruzamos con esto del emprendimiento y la innovación con las cosas que hago yo y creo que hay hartos temas que nos son comunes. Lo que traté de mostrar es básicamente lo que nosotros desde la perspectiva de la investigación en recursos marinos podría entrar en conexión por ejemplo, con los sistemas productivos terrestres, pero bajo otra lógica también”.

¿Qué es la economía circular?

“Es en la cual los desechos de un proceso productivo pueden transformarse en materias primas para procesos sucesivos y así en delante de tal manera de disminuir el impacto sobre el ambiente al disponer desechos de algún proceso de algún sector socio económico, por ejemplo. Particularmente como soy biólogo marino hablé de la acuicultura, de los desechos que genera y cómo estos podrían representar beneficios para la agronomía. Esa lógica también es útil que la conozcan en los procesos de la agronomía y sus impactos de cómo sus residuos pueden ser dispuestos de manera beneficiosa para otros sectores minimizando el impacto en el ambiente”.

¿Utilizar estas técnicas de qué forma beneficia a los productores?

“Creo que estamos súper de acuerdo con los productores en la eficiencia, ellos necesitan y deben ser eficientes, pero podemos ser mucho más eficientes si cambiamos un poco la mentalidad desde la perspectiva de que los desechos si les ponemos un poco de innovación no son desechos y eso puede transformar cualquier proceso productivo. Las implicancias son inimaginables, hay cosas que no nos imaginamos que puedan ser utilizadas en otro proceso, pero hay que dedicarle un poco de tiempo, cambiar la mentalidad y buscarle las aplicaciones. Y para eso lo que yo ocupo de ejemplo es la bioinspiración”.

¿Qué es la Bioinspiración?

“Es la disciplina que trata de buscar cómo resolver problemas que la naturaleza ya ha resuelto, por lo tanto cuando uno se pregunta qué hago con este desecho, lo que debiese preguntar es cómo lo haría la naturaleza y de esta manera copiar esas soluciones que la naturaleza encontró minimizan muchos impactos que generan todos los procesos productivos. Eso es un cambio de mentalidad que apunta directamente a un concepto que le interesa mucho a la producción que es la eficiencia. Aquí ganamos todos, porque si el sector productivo es más eficiente puede ser más sustentable y minimizar el impacto ambiental. Generalmente los procesos de desarrollo van a expensas de los costos ambientales y esa mentalidad también ya debe dejarse atrás, o sea, existen las innovaciones tecnológicas que permiten que los procesos productivos no tengan esas externalidades negativas”.

¿De qué depende que se haga este cambio de mentalidad en el sector productivo?

“Depende de la manera en que nos queremos relacionar con la naturaleza, en definitiva si alguien tiene un total desprecio por la naturaleza podrá seguir operando de esa manera, pero serán los propios consumidores los que lo van a castigar. La gente se transformará en consumidores responsables, preguntando de dónde vienen los productos, si hay procesos que garanticen que el producto cumple los protocolos, comercio justo, manejo del ambiente. Si alguien no se alinea con eso va a quedar atrás”.