Manuel Merino y Diego Echeverría, de la carrera Ingeniería en Informática sede Chillán, trabajan en una aplicación móvil  para que un mayor número de personas puedan recibir en línea los resultados de la estación.

La calidad del aire en Chillán no solamente es una materia que preocupa a las autoridades regionales, sino que también es foco de análisis a nivel académico. Así lo entendieron en el Instituto Profesional Santo Tomás, ya que un profesor y un alumno de la carrera de Ingeniería en Informática idearon un sistema que permite monitorear en tiempo real la calidad de los cielos en la capital de la Región de Ñuble.

Se trata del docente de la asignatura Internet de las Cosas, Manuel Merino y el alumno de segundo año de la carrera de Ingeniería en Informática, Diego Echeverría. “El tema medioambiental es recurrente en nuestra ciudad, sobre todo los incendios y por el uso de chimeneas durante el invierno. Esto nos motivó a crear nuestro propio sistema de medición de la calidad del aire”, señaló este último.

“Este sistema no tiene que envidiarle nada a otro más sofisticado o costoso. Además, los resultados están dentro del rango de la escala chilena, por lo que subentiende que los datos son válidos”, añade Merino, explicando que el proyecto que él encabeza en Santo Tomás es capaz de medir el PM 2,5 -partículas finas en suspensión- y el PM10 -partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín, metálicas, cemento o polen dispersas en la atmósfera-. “También tenemos sensores para medir los rayos ultravioletas (UV)”, afirma Echeverría.

Valor académico

Una de las mayores virtudes que tiene este sistema de monitoreo de la calidad del aire es su bajo costo de implementación. “Una estación de monitoreo es muy cara, bordea los $500.000. El nuestro costó entre $30.000 y $50.000 y la funcionalidad es la misma que otros sistemas más costosos”, aseguró el docente, que hasta el semestre pasado era alumno de la carrera Ingeniería en Informática.

En esta línea, Manuel Merino indicó que el próximo paso es expandir el número de beneficiados con su proyecto, pues de momento solo los alumnos del Instituto Profesional Santo Tomás pueden acceder a los resultados del monitoreo a través de una pantalla emplaza en la sede de la institución. “Pero ya estamos trabajando en una aplicación móvil (app) para que todos puedan descargarla y así tener acceso a los datos que arroja el sistema de medición”, afirmó el profesor.

Respecto al valor académico que le asigna al hecho de realizar un proyecto junto a un alumno, Merino sostuvo que “es satisfactorio ver a los estudiantes trabajar, que ellos puedan introducirse en la tecnología y puedan ayudar a la comunidad. Nosotros estamos trabajando fuertemente en lo que es innovación aplicada y en cómo la tecnología se está utilizando para el bien de las personas y el hecho de hacer cosas le da un valor agregado al alumno porque se fomenta el autoaprendizaje”, enfatizó.