La instancia, propiciada por la Dirección Nacional de Formación e Identidad, permitió que más de 130 docentes, académicos y directivos de Arica a Punta Arenas se congregaran en torno a la presencia del Señor.

En medio de un contexto de incertidumbre social y en muchos casos también personal, la Dirección de Formación e Identidad de Santo Tomás ha promovido una inédita oración en línea, instancia desarrollada de Arica a Punta Arenas en la que se unieron más de 130 personas para rezar el Rosario, dando así voz y rostro al sentir profundo de tantas intenciones, algunas de ellas solicitadas por los estudiantes de la institución.

En esta línea, Esther Gómez de Pedro, Directora Nacional de Formación e Identidad, al introducir este compartir en comunidad recordó que “podemos orar para pedir, dar gracias, reparar, alabar y, sobre todo, para contemplar y así amar más e imitar a Cristo”, sostuvo. Algunos de los participantes en el rezo del Rosario, efectuado el pasado jueves 22 de octubre, día de San Juan Pablo II, han compartido sus experiencias.

El rector de sede Santiago de la Institución, Exequiel González, tildó la iniciativa como “muy buena, una pausa de oración y meditación. Necesario para esta altura del año. Por su parte, Antonio Gómez, de sede San Joaquín, agradece la “invitación a participar del Rosario, más en estos momentos cruciales y complicados por los que atraviesa el mundo y en particular el país. Fue muy lindo unirnos en oración. Estas instancias sanan nuestras almas y debiesen mantenerse”.

Asimismo, Nancy Ibáñez, de Santiago Centro, dice sobre la inédita actividad que “en lo personal fue muy gratificante por la organización y la gran participación. Tener un encuentro de oración, en los momentos que vive nuestro país y el mundo, con la participación de las sedes de norte a sur, creo que es uno de esos milagros que nos cuesta ver. Un gran encuentro con María nuestra madre y guía. Bendiciones y gracias a todos quienes participaron de este encuentro”.

Similar postura fue la que tuvo José Gutiérrez Esteve, docente de Santo Tomás de sede Puente Alto, quien rezó el Misterio junto a su mujer, siguiendo su costumbre de rezar “juntos el rosario en familia, porque familia que reza unida permanece unida. Fue en verdad muy lindo y hermoso ver a cientos de personas conectadas y de todas partes de Chile, unidas y trabajando en equipo, para una gran tarea: rezar, agradecer, pedir, reparar a la Madre ofendida, e interceder por todo nuestro Chile”.

En tanto, el rector de Rancagua, Manuel Olmos, dijo que fue “un Rosario lleno de paz y espiritualidad y que marca un hito tal vez inédito. El Rosario que unió a Chile de Arica a Punta Arenas fue muy emocionante. Orando recorrimos Chile recordando a quienes han partido en esta pandemia y pidiendo por el futuro de nuestro país y de la Institución”, sostuvo.

Quien también quiso compartir su testimonio fue Lorena Serra A., Jefa de Biblioteca de Chillán, quien se mostró agradecida por la “maravillosa y reconfortante actividad. Felicitaciones por la iniciativa. El poder de la oración es grande, más en estos tiempos de incertidumbre sanitaria”.

Desde Talca, en tanto, Catalina Torrealba, Directora de Carreras de Recursos Naturales, se explaya: “fue muy conmovedor y esperanzador sentir la fuerza de una comunidad que ora unida. Doy gracias a Dios porque en el lugar de mi trabajo podamos poner como centro a Cristo, por medio de su Santísima Madre y a la vez contar con tan poderosa intercesión en cada una de nuestras necesidades. Fue muy lindo ver cómo cada miembro iba colocando en el chat las intenciones que llevaba en su corazón, personales, familiares, de compañeros de trabajo, de los procesos institucionales que estamos viviendo, de nuestro servicio a nuestros estudiantes”.

“Esta semana hemos tenido una experiencia espectacular, -comparte Jaime Sánchez, docente de Iquique-, nos hemos unidos en la oración que anima la vida de los creyentes. Personalmente creo que se generó un ambiente propicio, en donde logramos conectarnos con lo más profundo de nuestra espiritualidad, poniendo en las manos de Dios todas nuestras preocupaciones, intenciones y acciones de gracias. Considero que estas experiencias marcan la diferencia en nuestra casa de estudio y hace que nuestra misión educativa cobre un sentido profundo y traspase las fronteras que esta realidad contingente sin precedentes”, afirmó.

Desde Punta Arenas, la Directora del Centro de Aprendizajes expresó que “fue muy bonito, se unió mucha gente, se notó organización como equipo. Las palabras de la Directora Nacional fueron muy asertivas, y sí, era muy necesario organizarlo. En conclusión, fue una valiosa experiencia”.

Así también, Diego Echeverría, encargado de pastoral de la sede Concepción, precisó que “en tiempos donde la presencialidad ha sido suspendida y el encuentro como comunidad se hace urgente, poder reunirnos en torno a la fe y de manera gratuita se vuelve una necesidad fundamental para colaboradores y académicos. El Rosario y la oración comunitaria es una oportunidad concreta para reforzar la comunidad y reafirmar la fe para sostenernos en el complejo momento que vivimos como sociedad. Es a consecuencia de esto que encontramos rostros y corazones renovados en la esperanza como respuesta a los espacios otorgados por la Dirección de Formación e Identidad de Santo Tomás en cada una de sus sedes, redescubriendo la riqueza de la oración y la de compartidas”.

Finalmente, la directora Nacional de Formación e Identidad, Esther Gómez de Pedro, profundizó en la iniciativa, valorando la participación de la “comunidad que trabaja unida y también, puesto de relieve con esta actividad, que reza unida, se afianza y avanza con más fuerza. No estamos solos y esta oración en comunidad lo puso de manifiesto: somos comunidad, no solo entre los conectados sino entre todos”.