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Lientur Rojas, Tesoro Humano Vivo 2025, compartió su arte y trayectoria en la CCMLASanto Tomás y Seremi de Salud impulsan educación ambiental para prevenir el hantavirus mediante la conservación de aves rapaces

Con el objetivo de fortalecer la educación ambiental y promover medidas de prevención del hantavirus, la Universidad Santo Tomás, sede Concepción, desarrolló junto a la Seremi de Salud de la Región del Biobío las “Jornadas de educación ambiental y prevención del hantavirus mediante la conservación de aves rapaces y el uso de casas anideras”, realizadas en las comunas de Los Ángeles y Arauco.
La iniciativa contó con la participación de Alexandra Grandón Ojeda, académica investigadora de la carrera de Medicina Veterinaria; Camila Castro, jefa de carrera; y Joseline Veloso, académica adjunta de la misma carrera. Por parte de la Seremi de Salud participaron Daniela Nogue, de la Oficina Provincial de Zoonosis de Arauco, y Karen Sanhueza, de la Oficina Provincial de Zoonosis de Los Ángeles, quienes acompañaron las respectivas jornadas en sus territorios.
Las actividades contemplaron charlas educativas sobre las características ecológicas de las aves rapaces, su importancia para el equilibrio de los ecosistemas y su función como depredadores naturales de pequeños mamíferos, incluidos los roedores. Asimismo, se abordó el papel del ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus) como principal reservorio del virus Andes, causante del síndrome cardiopulmonar por hantavirus en Chile, junto con sus mecanismos de transmisión y las principales medidas para prevenir el contagio.
“El principal objetivo fue promover la educación ambiental y la prevención de enfermedades zoonóticas, destacando la importancia del equilibrio ecológico, las interacciones entre fauna silvestre y salud humana, y las estrategias de prevención desde el enfoque Una Salud”, señaló Alexandra Grandón Ojeda.
Casas anideras
Uno de los principales componentes de la iniciativa es el proyecto de casas anideras, estructuras artificiales que serán instaladas posteriormente para favorecer la nidificación de determinadas especies de aves rapaces que utilizan cavidades para reproducirse.
Estas construcciones buscan ofrecer espacios adecuados para su reproducción, especialmente en ambientes donde la disponibilidad de cavidades naturales puede ser limitada. De esta manera, se espera favorecer la presencia y conservación de estas especies, potenciando su función ecológica como controladores naturales de roedores.
La académica precisó que el proyecto se encuentra actualmente en una etapa de educación y sensibilización comunitaria, mientras que la instalación de las estructuras se desarrollará en una fase posterior.
En este contexto, destacó que las aves rapaces cumplen un papel relevante en la regulación natural de las poblaciones de roedores y que las casas anideras pueden contribuir a favorecer su reproducción y permanencia en ambientes adecuados. No obstante, aclaró que esta estrategia busca complementar las medidas tradicionales de prevención del hantavirus y que su efectividad dependerá de las condiciones ecológicas de cada territorio, sin garantizar por sí sola una disminución de la transmisión de la enfermedad.
La iniciativa también permitió relevar la importancia de informar a las comunidades sobre los riesgos asociados al hantavirus, sus mecanismos de transmisión y las medidas necesarias para evitar situaciones de exposición. A través de la educación ambiental, se busca que las personas comprendan que la conservación de la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas también están relacionados con la salud pública.
En este sentido, Alexandra Grandón destacó el valor del trabajo colaborativo entre la academia y los organismos públicos, señalando que permite integrar conocimientos científicos, experiencia técnica y estrategias de educación comunitaria para abordar problemáticas que afectan a los territorios.