Académica de Fonoaudiología UST Santiago hizo un llamado a la concienciación del Trastorno del Espectro Autista

Camila Jorquera destacó que en Pandemia “es muy importante tomar conciencia sobre la importancia de tener conocimiento respecto a algunas medidas sanitarias adoptadas para mejorar la calidad de vida y salud mental de las personas con TEA”.

Cada año las y los profesionales de la Fonoaudiología se visten de azul para conmemorar, el 2 de abril, el Día de la Concienciación del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Y este 2021 no fue la excepción, ya que “frente al escenario de Pandemia es muy importante tomar conciencia sobre la importancia de tener conocimiento respecto a algunas medidas sanitarias adoptadas para mejorar la calidad de vida y salud mental de las personas con TEA”, afirmó Camila Jorquera, Académica de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad Santo Tomás Santiago.

La Fonoaudióloga explicó que “en cuarentena contamos con permiso especial de desplazamiento para personas con trastorno del espectro autista. Tiene una duración de 2 horas y las indicaciones son: solicitar el permiso en la página web de Comisaría Virtual, estar siempre acompañados de un cuidador y, en el caso de ser fiscalizados, presentar credencial de discapacidad, certificado de discapacidad del registro civil o certificado médico que indique el diagnóstico”.

Asimismo, aseguró que “las personas con TEA presentan conductas más bien rígidas, con un pensamiento poco flexible. Se sienten cómodos frente a rutinas que les permitan predecir y anticiparse ante sus distintas actividades”.

Sus paseos diarios, señaló Jorquera, son indicados por profesionales como parte de su rutina, motivo por el cual “una cuarentena obligatoria rompe todo esquema dentro de su estructura, generando conductas contextualmente inapropiadas, desregulación emocional y agravando su condición de salud, debido a este confinamiento que sólo permite muy pocos estímulos sensoriales dentro de un espacio restringido”.

Argumentó que, por este motivo, “hay instituciones, fundaciones y familias que hacen un llamado de realizar estos paseos diarios, respetando las medidas sanitarias y llevando un distintivo que sea de fácil reconocimiento por la población, como es un pañuelo de color azul”.

La Fonoaudióloga recalcó que es muy importante que la sociedad tenga presente que una persona con TEA siempre estará acompañada por alguien con un distintivo azul, haciendo un llamado a tomar conciencia y ser empáticos frente a ellos.

“Tenemos otra problemática, que es la de llevar una mascarilla por periodos prolongados, lo cual molesta a cualquiera, pero más aún si hay dificultades en el procesamiento sensorial. Por eso, las personas con TEA tienden a quitársela o simplemente no usarla. Las familias han denunciado maltrato físico y verbal por parte de la población al realizar esta caminata diaria”.

“En ocasiones, los niños con TEA se quitan las mascarillas y por más que su cuidador le enseñe y mencione a diario su importancia, ellos presentan mayores dificultades para adaptarse a las nuevas normas”, explicó.

Por este motivo, Camila Jorquera hizo “un gran llamado a reconocer los derechos de las personas con espectro autista, a respetar y dignificar sus diferencias y, como sociedad, se nos hace indispensable y solicitamos que se aprueben políticas públicas que permitan cubrir las necesidades en salud, en educación, en el ámbito laboral de las personas con TEA, recordando que son personas sujetas a derecho y no de caridad”.

“Cada año, en este Día de la Concienciación del Trastorno del Espectro Autista, aparecen con más fuerza los pañuelos azules, monumentos emblemáticos se iluminan de azul como muestra de apoyo y solidaridad con las personas con trastorno del espectro autista y sus familias, pues el mundo ha cambiado y dentro de este cambio solicitamos y exigimos una verdadera y real inclusión”, reflexionó.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA)

La Académica de la Escuela de Fonoaudiología UST Santiago recordó que “el TEA es una condición del neurodesarrollo que impacta en cómo una persona se comporta, comunica e interactúa con su entorno a lo largo de toda su vida. Presentan características nucleares propias que se manifiestan en forma heterogénea y única en cada persona, y que pueden variar en función a la etapa del desarrollo en que se encuentra, a sus experiencias, a la estimulación y apoyos recibidos”.

A raíz de ello, afirmó que “cobra especial relevancia el diagnóstico temprano, de tal forma de poder abordar, de manera integral, los apoyos de forma individualizada, especializada y basadas en la evidencia, mejorando la calidad de vida de las personas con la condición, la de sus propias familias, y respetando los distintos contextos naturales en que estas personas se desenvuelven”.