Estudiantes de Técnico Enfermería se comprometen con el cuidado integral de futuros pacientes

Futuros profesionales de la salud realizaron un compromiso ético, en el que manifestaron su voluntad de poner sus conocimientos al servicio de los enfermos.

 

Luego de dos años de pandemia los estudiantes y docentes de la carrera de Técnico en Enfermería retomaron una importante tradición que marca su proceso de formación, la ceremonia de investidura, una instancia en la que se comprometen a cuidar integralmente a sus pacientes.

Un compromiso que realizan en el primer año de carrera, antes de empezar a realizar las prácticas curriculares en algún servicio de salud pública de la comuna de Ovalle, pero que se pospuso debido a las restricciones sanitarias, y que finalmente pudieron vivir 89 alumnos de segundo año, acompañados de sus familiares más cercanos.

Esta significativa ceremonia les permite, además, reflexionar sobre su vocación de servicio y cuál será la contribución que ellos realizarán para mejorar, con su trabajo, el sistema de salud, por ello, que durante la celebración, que es una liturgia, las y los jóvenes ofrecieron su uniforme, sus herramientas y sus conocimientos a Dios, al mismo tiempo que solicitaron su guía, en el proceso de formación profesional que están viviendo.

Compromiso ético

Guiados por la Directora de la carrera Técnico en Enfermería, del IP-CFT Santo Tomás sede Ovalle,  Carolina Molina, los estudiantes realizaron un juramento ético con su profesión en el que se comprometieron a llevar  una vida digna y ejercer su profesión honradamente, al mismo tiempo de abstenerse de todo cuanto sea nocivo o dañino para su salud.

Además, juraron considerar confidencial  toda la información que les sea revelada en el ejercicio de la profesión, así como todos los asuntos familiares de los pacientes y sobre todo ser fieles asistentes de los médicos y dedicar su vida al bienestar  de las personas confiadas a su cuidado.

En este aspecto la docente sostuvo que “esta ceremonia es muy significativa porque fortalece el sentido de servicio y el sentido real del por qué los estudiantes están acá. Los conocimientos y los procedimientos los van a reforzar y seguir adquiriendo con la experiencia y los años de servicio, pero amar lo que hacen, entregarlo con amor se compromete acá”, aseguró Molina.

Vocación de servicio

Por su parte, los estudiantes destacaron el hecho de que han escogido la carrera por su vocación de servicio, al mismo tiempo que por experiencias personales que los han llevado comprometerse con mejorar el sistema de salud de nuestro país, pero sobre todo, a comprometerse con el buen trato a los pacientes.

Así lo señaló Rolando Jiménez Pizarro, estudiante de segundo año de la carrera, quien comentó que optó por estudiar TENS porque es guardia de seguridad y bombero, por lo que cuenta con algunos cursos de rescatista y eso lo motivó a seguir perfeccionándose.

“Sé que todo esto me va a servir para más adelante, llevo diez años de bombero con vocación siempre a la comunidad. Con esto confirmamos la vocación de estar siempre al servicio de los más necesitados en el momento que seamos requeridos”, afirmó.

Camila Castillo, otra de las estudiantes que participó de la investidura dijo que para ella “es muy importante tener el compromiso con las personas, atender y poner la vida de nuestros pacientes primero”.

Una vocación de servicio que Camila reflejó en la responsabilidad con sus estudios, ya que según comenta, durante la pandemia le fue “muy difícil estudiar, vivo muy lejos, en Chañaral Alto, tenía problemas con internet, para llegar a clases a las 8 de la mañana me levanto a las 5, además soy mamá y debo dejar tiempo para estar con mi hija, pero ninguno de estos factores alteró mis estudios”, comentó.

Por estas razones, Carolina Molina destacó la importancia de realizar la ceremonia de investidura “con estudiantes que la mayoría de sus clases fueron virtuales, sin contacto con nosotros, es emotivo verlos y fortalecer ese compromiso con su carrera”.

Por último, la académica destacó el hecho de que a pesar de las dificultades los estudiantes no abandonaron la carrera.

“Curiosamente las dos generaciones que ingresaron en pandemia, no se han ido, hemos tenido la tasa de retención más alta, los chicos que uno esperaba que se fueran por la pandemia y la falta de clases presenciales, se mantuvieron, creo que esto lo generó el sentido de servicio y la emergencia en salud por la pandemia”, concluyó.