Una titulada y estudiantes en práctica de Servicio Social se unieron en la labor del Centro de la Mujer en Rancagua y compartieron su experiencia con sus futuros colegas.

Al mes de octubre, 35 femicidios se han registrado en Chile durante el año 2019. “La gente lo ve más como una cifra, para nosotros desde el trabajo interno como equipo era importante hacer una repercusión con nuestros compañeros y futuros colegas”, señala Jennifer Morales, estudiante de Servicio Social.

Junto al también tomasino Juan Pablo Donoso están realizando su práctica en el Centro de la Mujer de Rancagua, un programa que lleva 14 años en la comuna apoyando a las víctimas de violencia de género. “Como asistentes sociales vamos a trabajar dentro de toda la red pública y ésta es una problemática transversal. Es importante que sepan cómo referenciar a las víctimas al programa y sensibilizar porque existen muchas trabas culturales hacia las mujeres que han vivido violencia”.

Por esto convocaron a sus compañeros de Técnico en Trabajo Social y de Servicio Social a participar en una charla para conocer más del programa y su experiencia. La también tomasina, Nicole Valdés, es la Encargada Territorial en Prevención de Violencia contra la Mujer en el Centro de la Mujer: “Tenemos poca visibilidad y ponemos más énfasis en el tema preventivo, que esta información llegue a la comunidad y la gente pueda acercarse a orientaciones y hacer mucho más para ayudar a mujeres víctimas de violencia en la comuna de Rancagua, Machalí, Graneros y alrededores, donde también están presentes otros programas”.

Este encuentro fue el primer paso para luego formar a los estudiantes como monitores en prevención con la certificación del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg) para que puedan trabajar en sus respectivas comunidades realizando charlas y  talleres.