Académica de Santo Tomás Concepción participó en libro que reflexiona sobre los desafíos actuales del Trabajo Social

La directora del Área de Ciencias Sociales del Instituto Profesional Santo Tomás Concepción, Verónica Villarroel Navarrete, fue parte de una publicación colectiva del libro “Voces, horizontes y experiencias pedagógicas en la formación en trabajo social latinoamericano”, que reúne textos de académicos y profesionales de distintas instituciones de educación superior del país, con el propósito de analizar los desafíos actuales de la formación y el ejercicio de la profesión, en el marco de los 100 años de la creación de la primera Escuela de Trabajo Social en Chile.

La participación de la académica surgió tras ser invitada por el equipo editor del proyecto, impulsado desde la Universidad de Las Américas.

«En el contexto del Trabajo Social, nosotros siempre estamos en espacios y realidades que son bastante cambiantes y muy asociados a procesos históricos, económicos y políticos. Nuestra profesión no puede estar ajena a mirar esos contextos y a preguntarse permanentemente qué está ocurriendo con esas realidades y cómo las estamos abordando como disciplina», explicó Verónica Villarroel.

La académica señaló que la conmemoración del centenario del Trabajo Social en Chile motivó múltiples espacios de análisis respecto al desarrollo de la profesión y su aporte a la sociedad.

«El año 2025 nuestra carrera cumplió 100 años desde la creación de la primera Escuela de Trabajo Social. En ese contexto, muchos colegas nos preguntamos de qué forma podíamos realizar aportes y analizar la profesión en los escenarios actuales», comentó.

Innovación en la formación de Trabajo Social

El capítulo desarrollado por la directora aborda el papel de la innovación en la educación superior y su aplicación en la formación de futuros trabajadores sociales.

«Me interesó mucho analizar qué está ocurriendo hoy con la innovación en la educación superior y cómo esa innovación se está incorporando en la formación de Trabajo Social. Quise revisar qué herramientas estamos utilizando con nuestros estudiantes y si debemos seguir buscando nuevas aproximaciones que permitan instalar aprendizajes y entregar herramientas útiles para su futuro desempeño profesional», señaló.

La directora agregó que las transformaciones sociales y tecnológicas obligan a las instituciones de educación superior a revisar permanentemente sus procesos formativos, manteniendo una mirada crítica sobre los desafíos que enfrenta la profesión.

«Somos una profesión profundamente conectada con las personas y también debemos observar qué necesita el mercado laboral y cómo responder a esos desafíos. Tenemos que cuestionarnos constantemente hacia dónde van esas líneas y dónde estamos poniendo nuestros énfasis», afirmó.

Además, para la académica, participar en esta publicación representa un importante hito en su trayectoria profesional y una oportunidad para contribuir al desarrollo del Trabajo Social.

«Me siento muy honrada. Tener la posibilidad de compartir una mirada y una experiencia permite dejar una huella para las futuras generaciones y también que nuestra profesión continúe replanteándose ciertos aspectos. Estoy convencida de que debemos seguir buscando nuevas formas de fortalecer nuestro trabajo y profundizar en aquellas prácticas que realmente aportan al bienestar de las personas», expresó.