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Santo Tomás y SERCOTEC acercan el modelo cooperativo a estudiantes y actores del territorioInvestigador de la UST participa en investigación internacional sobre la vida microbiana en el desierto de Atacama

- El proyecto, financiado por el Programa de Exobiología de NASA, reúne a investigadores de Chile y Estados Unidos para estudiar la distribución de microorganismos en ambientes de extrema aridez y salinidad.
- La iniciativa incluyó además una actividad de Vinculación con el Medio junto a la Comunidad Lickanantay de Toconao y estudiantes del Complejo Educacional Toconao.
Durante la primera semana de agosto, un equipo internacional de investigadores realizó una expedición científica en distintos ambientes del desierto de Atacama, en el marco del proyecto “Toward predictive mapping of biosignatures across extreme aridity and salinity gradients in the Atacama Desert: A modern-day Mars analog”, financiado a través del Programa de Exobiología de NASA, en el que participó el Dr. Maximiliano Amenábar en representación de la Universidad Santo Tomás.

El Dr. Maximiliano Amenábar, es Director Nacional de la Escuela de Biotecnología, Director de Carrera de Biotecnología, investigador asociado del Centro de Investigación Austral Biotech (CIAB) y académico de claustro del Doctorado en Conservación y Gestión de la Biodiversidad de la Facultad de Ciencias.
La investigación busca comprender cómo se distribuye la vida microbiana en ambientes de extrema aridez y salinidad y evaluar si su presencia, abundancia y actividad pueden estimarse mediante teledetección remota, complementada con observaciones en terreno y análisis microbiológicos y geoquímicos.
El proyecto es liderado por la Dra. Marisa Palucis, de Dartmouth College, junto al Dr. William Leavitt, de University of Utah. También participan el Dr. Floyd Nichols, de Virginia Tech, y el Dr. Maximiliano Amenábar, como investigador colaborador de Universidad Santo Tomás.
El desierto de Atacama como laboratorio natural
El desierto de Atacama constituye un escenario excepcional para este tipo de investigaciones debido a su extrema aridez, alta radiación solar, salinidad y marcados gradientes ambientales, características que lo han convertido en uno de los principales análogos terrestres de Marte.
Durante la expedición, el equipo estudió distintos ambientes del norte de Chile, incluyendo sectores de alta aridez y salares. La investigación integra información satelital con imágenes obtenidas en terreno y el análisis de pequeñas muestras de agua, sedimentos, rocas y material superficial.
La combinación de estas técnicas permitirá evaluar si determinadas características detectables mediante sensores remotos pueden relacionarse con la presencia, abundancia o actividad de microorganismos.
“Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es poder conectar observaciones realizadas a gran escala, como las imágenes satelitales, con lo que efectivamente ocurre a escala microbiana en terreno. Si somos capaces de identificar patrones entre determinadas características ambientales y la presencia o actividad de microorganismos, esta información puede ser muy relevante para definir estrategias de búsqueda de vida en otros ambientes planetarios”, explica el Dr. Amenábar.
El conocimiento generado contribuirá además a comprender mejor los límites de la vida en condiciones extremas y a la valoración científica y conservación de ecosistemas únicos del desierto de Atacama.
Ciencia y vinculación con la Comunidad Lickanantay de Toconao
Un componente relevante de la expedición fue el trabajo desarrollado junto a la Comunidad Lickanantay de Toconao, promoviendo una relación basada en el diálogo, el respeto mutuo y la participación durante las actividades científicas.
Además del trabajo de terreno realizado, investigadores y colaboradores del proyecto, junto a integrantes del Centro de Investigación Austral Biotech (CIAB) y estudiantes de la carrera de Biotecnología y del Doctorado en Conservación y Gestión de la Biodiversidad de la UST, desarrollaron una actividad de Vinculación con el Medio dirigida a estudiantes del Complejo Educacional Toconao.
Bajo el tema “Los salares como valiosos sitios de estudio astrobiológico”, se realizó un taller para estudiantes desde prekínder hasta cuarto medio, mediante estaciones prácticas adaptadas a las distintas edades. Las actividades abordaron de manera experimental y lúdica conceptos relacionados con microbiología, química, biodiversidad, ambientes extremos, percepción remota y exploración planetaria, incorporando también el reconocimiento y valoración de especies presentes en el Salar de Atacama.
La actividad permitió vincular el trabajo científico desarrollado en el proyecto con la formación de estudiantes de pregrado y postgrado con el territorio, generando un espacio de intercambio entre investigadores, estudiantes y la comunidad local.
“Para nosotros era muy importante que el proyecto no se limitara al trabajo científico en terreno. Trabajar en estos territorios implica también generar espacios de diálogo y compartir lo que estamos haciendo con las comunidades. Además, integrar a estudiantes de pregrado y postgrado permite que estas actividades sean también experiencias formativas, donde investigación, docencia y Vinculación con el Medio se conectan de manera concreta”, señalan el Dr. Maximiliano Amenábar y el Dr. Nelson Caro, Director del CIAB. La actividad fue coordinada en conjunto con representantes de la Comunidad Lickanantay de Toconao.
Desde Atacama hacia la exploración de otros mundos
Las muestras obtenidas durante la expedición serán analizadas por los distintos grupos que integran el proyecto en Chile y Estados Unidos. Posteriormente, los resultados microbiológicos y geoquímicos serán integrados con la información obtenida mediante imágenes y sensores remotos. El objetivo es avanzar hacia el desarrollo de herramientas que permitan predecir dónde es más probable encontrar señales de vida en ambientes extremadamente áridos y salinos.
Los resultados del proyecto contribuirán al conocimiento sobre la adaptación de los microorganismos a ambientes extremos y al desarrollo de nuevas metodologías para su estudio mediante teledetección. Además, para la Universidad Santo Tomás, la iniciativa representa una oportunidad para fortalecer su participación en redes internacionales de investigación vinculadas con la microbiología de ambientes extremos y la astrobiología junto a Dartmouth College, University of Utah y Virginia Tech.