Cierre de proyecto FONDEF impulsa el desarrollo de biofungicidas sustentables para la agricultura chilena

Con resultados promisorios para el desarrollo de soluciones biotecnológicas aplicadas a la agricultura, finalizó el proyecto FONDEF ID23I10361 “Elaboración de un biofungicida de amplio espectro, en base a bacterias silvestres y sus metabolitos, para el control de hongos fitopatógenos que infectan cerezos”, iniciativa ejecutada entre marzo de 2024 y mayo de 2026 y que contó con un financiamiento superior a los $203 millones.

El proyecto estuvo orientado al desarrollo de alternativas sustentables para el manejo de enfermedades fúngicas que afectan cultivos de alto valor agrícola, mediante el uso de bacterias nativas con capacidad biocontroladora y la evaluación de sus metabolitos antifúngicos. La investigación permitió avanzar en la generación de formulaciones biológicas capaces de contribuir a la disminución del uso de agroquímicos sintéticos, alineándose con las tendencias internacionales que promueven una agricultura más sostenible, segura y ambientalmente responsable.

“Este proyecto nos permitió avanzar en el desarrollo de soluciones biotecnológicas sustentables para enfrentar enfermedades fúngicas de importancia agrícola, utilizando bacterias nativas y sus metabolitos como alternativa al uso intensivo de agroquímicos. Los resultados obtenidos son muy valiosos porque combinan investigación aplicada, innovación y proyección de transferencia tecnológica hacia el sector productivo”, destacaron desde el equipo de investigación.

Durante su ejecución se realizaron actividades de aislamiento y caracterización microbiológica de cepas bacterianas, ensayos de antagonismo frente a fitopatógenos de relevancia agrícola, evaluaciones experimentales en condiciones controladas y avances en el desarrollo de prototipos biotecnológicos con potencial de escalamiento futuro.

El proyecto contó además con el apoyo de ANASAC, empresa chilena con amplia trayectoria en protección de cultivos, nutrición vegetal y soluciones para la agricultura sostenible. Su participación permitió fortalecer la vinculación entre la investigación universitaria y las necesidades reales del sector productivo, favoreciendo la proyección de futuras etapas de transferencia tecnológica y validación aplicada.

“La colaboración con ANASAC fue fundamental para fortalecer la conexión entre la investigación científica y las necesidades reales del sector agrícola. La participación de la empresa permitió aportar una visión aplicada al desarrollo tecnológico, facilitando la proyección de futuras etapas de validación, escalamiento y transferencia. Este tipo de alianzas demuestra la importancia del trabajo conjunto entre universidad y sector productivo para generar soluciones innovadoras y sustentables con impacto real en la agricultura”, señalaron desde el proyecto.

Desde el punto de vista institucional, la iniciativa fortaleció las capacidades de investigación, desarrollo e innovación, potenciando la generación de conocimiento aplicado, el trabajo interdisciplinario y la vinculación con el entorno productivo. Asimismo, uno de los aspectos más relevantes fue el impacto formativo del proyecto, ya que estudiantes participaron activamente en actividades de laboratorio, caracterización microbiológica, ensayos experimentales y procesos asociados al desarrollo de prototipos, adquiriendo experiencia directa en investigación científica aplicada y biotecnología con pertinencia territorial.

“Uno de los aspectos más importantes de esta iniciativa fue la participación activa de estudiantes en actividades de investigación aplicada, permitiéndoles adquirir experiencia real en microbiología, biotecnología y desarrollo de soluciones para la agricultura sostenible. Este tipo de proyectos fortalece las capacidades institucionales y reafirma el compromiso de la universidad con la ciencia, la innovación y la vinculación con el entorno”, indicaron.

En la actividad de cierre participó la Dra. Elsa Echeverría, Rectora de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago, quien destacó el impacto del proyecto y el compromiso del equipo investigador. “Quiero felicitar a todo el equipo que hizo posible este proyecto. Detrás de cada resultado hay horas de trabajo, convicción, colaboración y confianza. Queda claro que, desde la investigación, podemos aportar soluciones concretas para el país”, señaló.

La ejecución del proyecto también permitió consolidar redes de colaboración entre la academia y el sector agrícola, contribuyendo al posicionamiento institucional en áreas estratégicas vinculadas a biotecnología, sustentabilidad, innovación y transferencia tecnológica.

El cierre de esta iniciativa representa un avance significativo en la búsqueda de herramientas biológicas para enfrentar los desafíos fitosanitarios de la agricultura moderna, particularmente en un escenario donde la reducción del impacto ambiental y el desarrollo de soluciones sostenibles se han transformado en prioridades para la producción agroalimentaria nacional e internacional.

 

Presentación del Dr. Luis Cottet, Director del Proyecto.

Dr. Luis Cottet, director del proyecto; Dr. Miguel Castro, Académico Investigador UST; Dra. Elsa Echeverría, Rectora UST, Sede Santiago; Sr. Francisco Sánchez, Director de Investigación y Desarrollo Anasac Chile; Sr. Rodrigo Ceballos, Director General de Investigación e Innovación UST.

A la actividad participaron académicos investigadores de la UST.

Dra. Elsa Echeverría, Rectora UST, sede Santiago, entregando las palabras de bienvenida.

Dr. Luis Cottet, Director Proyecto; Sra. Camila Chávez, Agrónoma I+D Anasac; Sra. Karin Bravo, Directora Académica UST Santiago; Sra. Patricia Anguita, Directora Oficina Transparencia de Conocimiento UST; Sra. Araceli Vidal, Investigadora. Nicolás Escobar y Debbie Silva, Investigadores.