Estudiantes de Psicología UST Viña del Mar desarrollaron innovador simulador de primeros auxilios psicológicos para personas LGBTQ+

Simuladores podrían ser utilizados más adelante para mejorar la interacción de profesionales y pacientes.

 

Alumnos y alumnas de primer año de Psicología tuvieron su primera aproximación con la realidad virtual y la tecnología a través de un proyecto de innovación educativa que los llevó a construir distintos simuladores de primeros auxilios psicológicos para pacientes que pertenecen a la comunidad LGBTQ+.

Esta iniciativa, liderada por el académico Alfredo Sherrington, busca acercar a los futuros profesionales a tecnologías de vanguardia que permitan generar entornos formativos más seguros y efectivos para la capacitación.

Melisa López, estudiante que formó parte del proyecto, destacó la instancia que entrega Santo Tomás. “El profesor nos comentó que la idea principal era poder practicar en un entorno inclusivo seguro, porque uno ahí da pie para cometer errores y aprender. Es un método que disminuye la probabilidad de que uno cometa esos errores en la vida real. En nuestro simulador incluso una palabra mal dicha podría causar el suicidio de la persona, entonces entendemos el poder de la palabra del psicólogo, que puede influir de manera o negativa”.

Junto a ella trabajó Constanza Ayala, quien valoró que estudiantes de Psicología estén aprendiendo mediante la tecnología. “Al principio fue intenso porque era un grupo diverso y disperso, pero pudimos al final hacer un buen trabajo en equipo. Esto me ayuda en mi formación profesional porque la tecnología va a ser en unos años más la forma principal de aprendizaje, entonces mientras uno aprenda más sobre eso podemos sacarle más provecho”.

Para construir estos simuladores, los estudiantes tuvieron que entrevistar a personas de la comunidad LGBTQ+, crear guiones, elaborar videos con distintas situaciones para construir el prototipo e indagar en las teorías psicológicas que deberían sustentar cada interacción.

En el caso de Fernando Barraza, otro de los estudiantes que participaron en este proyecto, el desafío mayor fue trabajar con la tecnología. Sin embargo, destacó que este tipo de iniciativa se hayan focalizado en alumnos de primer año. “Nos lleva de inmediato a ponernos en el rol del terapeuta, nos permitió acercarnos a casos reales, entrevistar a las personas, que nos dieran feedback. Creo que en un futuro los alumnos de primer año necesitarán utilizar herramientas tecnológicas y como grupo consideramos fundamental que se incentive el uso de tecnología como un aliado”.

Para Salix Vargas, alumna de primer año, lo más destacable fue trabajar con realidad virtual, una experiencia que dice le abrió muchas posibilidades sobre cómo acercarse e interactuar con pacientes. “Nunca había trabajado con realidad virtual, me gustó mucho, sentí que venían muchas ideas a mi cabeza, sentí que se podía explotar desde otras áreas. En todas las teorías psicológicas se puede hacer algo, el software se puede trabajar con audios distintos, diferentes sonidos, tonalidades de luces y se puede generar contextos de estrés en las personas para poder identificar lo que queramos identificar”.

Un proyecto de innovación educativa que fue evaluado en general como un éxito por el académico Alfredo Sherrington.

“Creemos que, desde la experiencia educativa, ellos están trabajando ahora en algo que en cinco años más será masivo, estamos aportando al aprendizaje como personas y profesionales y cuando decimos que hay que innovar creo que lo logramos, porque lograron solucionar los problemas que se les presentaron. Lo que parece ahora desconocido, más adelante va a ser la base del aprendizaje, crear realidad virtual, así que es desafío es grande para Santo Tomás porque plantamos una semilla y ahora tenemos que ser capaces de regarla”.