• Retomar la rutina puede significar una carga de estrés que los niños, adolescentes y adultos pueden evitar.

Definitivamente, los últimos días de vacaciones llegaron a su fin, y por tanto, son muchos los niños y jóvenes que ya retomaron su año académico, mientras que otros se encuentran en los preparativos finales para su ingreso a clases.

Luego de la distención y el relajo de las vacaciones, vuelven los horarios y las responsabilidades, por lo que es importante retomar paulatinamente la rutina para que el regreso a las aulas sea más llevadero.

Al respecto, la psicóloga y docente de Santo Tomás Antofagasta, Karina Tejada, brindó algunas medidas que permiten evitar el estrés que este cambio provoca. Entre ellas destacan:

Retomar rutinas: Es importante comenzar a establecer ciertos cambios con días de anticipación (y mantenerlos en cierta medida durante el fin de semana), para que el regreso no sea tan brusco. “Es recomendable que los niños comiencen a despertar y a dormir más temprano, para que le cambio no sea tan abrupto”, manifestó la docente.

Aterrizar nuestras expectativas: Muchas de las ansiedades de los niños, vienen en respuesta a la falta de claridad sobre lo que esperamos como adultos en torno a su éxito académico. “Debemos acompañarlos en sus reflexiones y jamás olvidar que antes de ser estudiante, son personas en desarrollo que necesitan ser valorados y acogidos”, añadió Karina Tejada.

Cuidar las dosis de control: “Muchos padres y madres parecen necesitados de manejar absolutamente toda la información de sus hijos, sin embargo, es importante que ellos mismos sean capaces de manejar sus tareas y la cotidianeidad de la vida escolar”, expresó la docente, dando énfasis en que esta tarea mejorará la responsabilidad de los niños, y alivianará el estrés de los apoderados.

Limitar el uso de las pantallas: En general, el uso de las nuevas tecnologías acarrea muchas facilidades, sin embargo, es importante que le demos un buen uso para que no se transforme en abuso. “Es bueno comenzar a establecer en nuestros niños, límites en el uso de la televisión, celular, video juegos, entre otros.” En este mismo punto, la psicóloga añadió que incluso para los apoderados, puede ser abrumador el uso excesivo del clásico grupo de Whatsapp del curso, que a pesar de buscar apoyar y difundir información necesaria, puede promover la poca autonomía en los niños.

En conclusión, es fundamental hablar con los menores acerca del término de las vacaciones y el comienzo de este nuevo año escolar, repasando la rutina, contándoles a qué hora se levantarán, quiénes los irán a dejar y a buscar al colegio, entre otros temas relacionados.

Esta experiencia ayudará a bajar la ansiedad de los escolares tras el retorno a clases, y además, puede ser una instancia muy positiva de conversación con ellos.