Santo Tomás Concepción realizó conversatorio por el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama

Con el propósito de generar un espacio de reflexión, encuentro y acompañamiento, Santo Tomás Concepción realizó el conversatorio “El propósito de la enfermedad: del dolor a la esperanza”, iniciativa organizada por la Dirección de Formación e Identidad, a través de la Línea Mujer, Inclusión y Ciudadanía, en colaboración con el área de Educación del Instituto Profesional y Centro de Formación Técnica.

La jornada se desarrolló en el contexto del Mes Rosa, período dedicado a la concientización sobre el cáncer de mama y la importancia de la detección temprana. En este escenario, la actividad invitó a los participantes a reflexionar sobre cómo las personas enfrentan experiencias complejas de salud y transitan por distintas etapas emocionales, desde la negación hasta la aceptación.

El encuentro contó con el testimonio de Lilian Poveda Fonseca, directora de las carreras de Educación y paciente oncológica, quien compartió su experiencia. Su relato permitió abordar la importancia del autocuidado, la conciencia sobre la salud y la posibilidad de encontrar nuevos sentidos a partir de experiencias difíciles.

“Para mí era muy importante compartir esta experiencia con la comunidad donde me muevo y trabajo, tanto para hacer conciencia del cuidado de nuestro cuerpo como para entregar un apoyo respecto de cómo podemos transitar estas situaciones adversas. La importancia también es ver todas las cosas que nos pasan con un propósito final que nos ayuda a transformarnos como personas”, expresó.

La reflexión también estuvo a cargo de Claudia Muñoz Ramos, psicóloga, quien abordó las distintas etapas que atraviesan las personas al enfrentar acontecimientos dolorosos y la importancia de reconocer las emociones y contar con herramientas para enfrentar estos procesos.

La profesional destacó que estas experiencias no se limitan exclusivamente a una enfermedad, sino que pueden relacionarse con distintas situaciones que forman parte de la vida humana.

“Se generó un espacio cálido donde todos pudieron conversar sobre estos hechos que nos suceden a los seres humanos. Fue un espacio reflexivo de conversación que permitió visibilizar cómo transitar desde el dolor a la esperanza en las distintas etapas de nuestra vida”, señaló.

Durante el conversatorio también surgieron reflexiones sobre la importancia de los vínculos, la vulnerabilidad, las herramientas personales y el sentido de humanidad como elementos fundamentales para afrontar momentos difíciles.