Estudiantes de Geología fortalecen su formación en terreno

En el marco del curso Geología de Campo, estudiantes de cuarto año participan en un levantamiento geológico para el proyecto Chañaral de Fosfatos de Atacama, vinculando su formación académica con requerimientos concretos de la industria.

Estudiantes de cuarto año de la carrera de Geología de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago, se encuentran desarrollando un levantamiento geológico en el proyecto Chañaral de la empresa Fosfatos de Atacama, subsidiaria de la compañía australiana Bifox, como parte del curso “Geología de Campo”, correspondiente al octavo semestre de la carrera.

La campaña, a cargo de las geólogas Estefanía Camus y Samanta Aravena, contempla el levantamiento en terreno de datos geológicos asociados a rocas y estructuras, además de su posterior análisis y sistematización. Como resultado del trabajo, los estudiantes deberán elaborar informes, mapas, columnas y perfiles geológicos, productos técnicos que serán entregados a la empresa al finalizar el semestre.

La experiencia constituye una importante instancia de aprendizaje práctico, ya que permite a los futuros geólogos enfrentarse a requerimientos similares a los que deberán abordar en el ejercicio profesional y aplicar en un contexto real los conocimientos y herramientas adquiridos durante su formación.

Para Nicolás Correa, Director Nacional de la Escuela de Geología de la Universidad Santo Tomás, este tipo de iniciativas permite fortalecer el vínculo de los estudiantes con el mundo laboral y acercarlos a ámbitos de especialización propios de la disciplina.

“Es muy importante para nuestros estudiantes, ya que genera un conocimiento directo y estrecho con el mundo laboral, aportando información y soluciones similares a las que se solicitan a los geólogos en ejercicio. Además, no necesariamente son labores que realizan geólogos recién egresados, sino que hay quienes se especializan en esta área y desarrollan su carrera en torno al levantamiento y análisis geológico de terreno”.

La actividad se desarrolla mediante la metodología de Aprendizaje y Servicio (A+S), a través de la cual docentes y estudiantes generan un producto técnico que responde a una necesidad concreta y que beneficiará directamente a las áreas de Paleontología y Geología de Fosfatos de Atacama.

En este contexto, el trabajo de terreno adquiere especial relevancia frente a la incorporación de nuevas tecnologías y herramientas de automatización e inteligencia artificial en el ámbito profesional. Según explica Correa, si bien estas herramientas pueden ampliar las capacidades de análisis, requieren contar con información de calidad para entregar resultados confiables.

“En un mundo en el cual la inserción de la automatización e inteligencia artificial ya no es un futuro lejano, sino que una realidad de nuestros tiempos, el trabajo de terreno cobra aún mayor relevancia, ya que debe haber profesionales que sean capaces de obtener información de calidad in-situ, mediante herramientas y técnicas que manejen a cabalidad”.

En esta línea, el académico destaca que el trabajo del geólogo y la geóloga requiere no solo capacidad de análisis y pensamiento crítico, sino también rigurosidad en la obtención de información empírica.

“Los algoritmos y técnicas automáticas pueden generar mucho análisis e incluso generar recomendaciones, pero si la información sobre la cual trabajan no ha sido correctamente recopilada y validada, los modelos pierden cualquier tipo de validez. Lo más importante para un geólogo y una geóloga hoy en día, además de su pensamiento crítico y capacidad de análisis, es la captura correcta y fidedigna de datos empíricos en laboratorio y terreno”.

La experiencia forma parte de las distintas instancias que contempla la carrera para acercar a sus estudiantes al mundo laboral, complementando otras experiencias como las prácticas profesionales y los proyectos de título.

En este sentido, Correa explica que, si bien la Geología tiene una base científica, posee una amplia aplicación en el ámbito productivo y público. Más del 90% de nuestros egresados con empleo están trabajando en la industria aplicada, desarrollándose en áreas como la minería metálica y no metálica, además de ámbitos medioambientales relacionados con peligros geológicos, recursos hídricos, contaminación y construcción de obras civiles.

“Las asignaturas A+S validan tanto que existe necesidad por parte del entorno y los territorios de contar con información geológica fiable para la toma de decisiones, y que existe una necesidad por profesionales de la geología que puedan desempeñarse en el ámbito de la minería tanto metálica como no metálica, además de otras dimensiones de entorno que afectan a las organizaciones”.

De esta manera, el levantamiento desarrollado en el proyecto Chañaral no solo constituye una instancia de aplicación de conocimientos en terreno, sino también una experiencia que permite a los estudiantes comprender las demandas actuales de la profesión y aportar, desde su formación, a un requerimiento técnico concreto de la industria.