Programa fortaleció el liderazgo de representantes estudiantiles en Santo Tomás Rancagua

La iniciativa buscó entregar herramientas relacionales y de gestión a delegados y delegadas de distintas carreras, potenciando su rol como agentes de cambio dentro de la comunidad educativa.

Con el objetivo de fortalecer el liderazgo estudiantil y potenciar el impacto positivo de las y los representantes dentro de la comunidad académica, Santo Tomás Rancagua desarrolló una nueva sesión presencial del Programa “Fortaleciendo el Rol de los Representantes Estudiantiles”.

La actividad estuvo orientada a sensibilizar a los participantes sobre la importancia de ejercer un liderazgo cercano, responsable y colaborativo, mediante el desarrollo de competencias relacionales y de gestión que les permitan ampliar sus espacios de influencia en el entorno institucional.

Durante la jornada, las y los representantes abordaron diversas temáticas asociadas al liderazgo estudiantil, entre ellas la definición de su rol como delegados, el mapeo de actores clave, el círculo de influencia y preocupación, además de estrategias para enfrentar conflictos y conversaciones difíciles. Asimismo, trabajaron habilidades conversacionales como escuchar, indagar y fundamentar, junto con herramientas de negociación y búsqueda de consensos.

Otro de los focos del programa fue reflexionar sobre las dificultades y riesgos asociados al ejercicio del rol de representante, promoviendo también el equilibrio entre las responsabilidades académicas y el liderazgo estudiantil.

Marisol Muñoz Alvarez, estudiante de primer año de Técnico en Podología Clínica, destacó la experiencia señalando que “fue una instancia para aprender cómo fortalecernos nosotros para ayudar a nuestros pares. Pensé que se me iba a hacer muy largo, pero pudimos complementar ideas y experiencias para sacar lo mejor de nosotros a favor de nuestro rol como delegados”.

La estudiante agregó que uno de los aprendizajes más relevantes fue “saber cómo delegar responsabilidades, saber hasta dónde podemos llegar como delegados para no estresarnos ni descuidar nuestra malla curricular. Fue genial aprender tips para poder hacer mejor ambas cosas: ser mejores estudiantes, pero también cumplir con nuestro rol de delegado”.

Finalmente, invitó a otros estudiantes a participar de este tipo de instancias: “A veces uno dice ‘no, es que no es para mí’, pero todos podemos. Es genial participar y encontrar instancias nuevas que me hacen bien a mí, pero también me ayudan a hacerle bien a los demás”.