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Solidaridad en acción: Santo Tomás llega a Pirque con sus Trabajos Voluntarios de InviernoEstudiante de Enfermería obtiene tercer lugar en concurso “Puente Chino” y fortalece su vínculo con la cultura oriental

Daniel Sepúlveda, estudiante de cuarto año de Enfermería de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago, destacó entre los participantes del certamen organizado por el Instituto Confucio, obteniendo además una beca para continuar perfeccionando el idioma chino.
El talento, la perseverancia y la pasión por el aprendizaje llevaron a Daniel Sepúlveda, estudiante de cuarto año de la carrera de Enfermería de la Universidad Santo Tomás, sede Santiago, a obtener el tercer lugar en la categoría universitaria del concurso “Puente Chino”, organizado en Chile por la Embajada de la República Popular China, Fundación CLEC – Oficina Regional para América Latina y el Caribe –, el Ministerio de Educación y el ICST, se desarrolló en la sede Santiago de la Universidad Santo Tomás (UST) y reunió a estudiantes secundarios y universitarios provenientes de distintas regiones del país.
La competencia reunió a estudiantes con conocimientos de chino mandarín, quienes debieron demostrar sus habilidades lingüísticas a través de un discurso en el idioma, además de presentar una muestra artística vinculada a la cultura china. En el caso de Daniel, su presentación incluyó la interpretación del Guzheng, tradicional instrumento de cuerdas chino, con la que logró avanzar hasta la etapa final del certamen.
Gracias a este destacado desempeño, el estudiante obtuvo una beca para cursar un semestre de estudios de idioma chino, consolidando así un camino de aprendizaje que comenzó hace ya dos años en el Instituto Confucio Santo Tomás (ICST).
El concurso “Puente Chino” constituye una de las principales instancias de intercambio cultural y académico para estudiantes de todo el mundo, promoviendo el aprendizaje del idioma mandarín y el acercamiento a la historia, cultura y sociedad china. Asimismo, ofrece la posibilidad de representar a sus países en futuras actividades internacionales y compartir experiencias con jóvenes de diversas nacionalidades.
Un sueño que comenzó con una oportunidad
Daniel reconoce que nunca imaginó que llegaría a estudiar chino mandarín ni mucho menos a viajar a China. Todo comenzó cuando fue contactado por la Dirección de Asuntos Estudiantiles de la sede para informarle sobre una beca de estudios en el Instituto Confucio.
“Postulé sin tener muchas expectativas y hoy ya voy en mi tercer año estudiando el idioma. Es un desafío constante porque es una lengua compleja, pero también muy enriquecedora”, comenta.
Su dedicación le permitió participar, a fines de junio de 2025, en el Campamento de Verano organizado por la Fundación CLEC (Center for Language Education and Cooperation), el Instituto Confucio Santo Tomás y la Universidad de Anhui. La experiencia reunió a estudiantes de Institutos Confucio de distintos países y le permitió conocer de cerca la cultura china.
“Conocer China fue un sueño cumplido. Estaba muy nervioso, viajar tan lejos, fue una experiencia increíble. Volví a Chile con muchas ganas de regresar”, recuerda Daniel.
Durante su estadía recorrió lugares emblemáticos como Beijing, Hefei, la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida y la Montaña Amarilla, experiencias que marcaron profundamente su visión del mundo y despertaron un interés aún mayor por la cultura oriental.
La música como puente cultural
El impacto de esta experiencia trascendió el aprendizaje del idioma. Motivado por su admiración hacia la cultura china, Daniel comenzó de manera autodidacta a estudiar el Guzheng, uno de los instrumentos más tradicionales y representativos del país asiático.
Posteriormente, una profesora del ICST Hu Jinhuá, lo invitó a perfeccionar su técnica, permitiéndole desarrollar habilidades que hoy forman parte importante de su crecimiento personal. Fue precisamente este instrumento el que eligió para su presentación artística en el concurso “Puente Chino”, sorprendiendo al jurado con una interpretación que reflejó su dedicación y compromiso con el aprendizaje intercultural.
Más allá del reconocimiento obtenido, la historia de Daniel demuestra cómo una oportunidad puede transformar la vida de una persona. Lo que comenzó como una simple postulación se convirtió en un camino de descubrimiento, esfuerzo y crecimiento personal que hoy trasciende las aulas. Su experiencia refleja el valor de abrirse a nuevas culturas, asumir desafíos y atreverse a perseguir sueños que parecían lejanos. Un ejemplo inspirador para toda la comunidad estudiantil, que confirma que el aprendizaje no tiene fronteras cuando existe pasión, curiosidad y voluntad de superación.















