TDC en escolares: Santo Tomás La Serena detecta casos de dispraxia y aplica intervención motora en estudiantes de 6 a 12 años

  • 14 alumnos(as) participaron activamente en un programa motor personalizado, diseñado para fortalecer su equilibrio, coordinación y conciencia corporal. 
  • Durante el próximo año se evaluará el impacto post intervención para determinar si existe un mejoramiento en el rendimiento académico.  

Entre el 5% y el 10% de la infancia mundial presenta Trastorno del Desarrollo de la Coordinación (TDC), también conocido como dispraxia, una condición del neurodesarrollo que afecta la coordinación motora fina y gruesa e impacta directamente el aprendizaje, el desempeño escolar y la autonomía. En Chile, esta realidad también está presente, aunque con frecuencia se confunde con falta de atención o desinterés, retrasando su detección oportuna. 

Con ese contexto, la carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás (UST) sede La Serena, en la línea de trabajo de Vinculación con el Medio, desarrolló la iniciativa de innovación social “Movimiento es conocimiento”, que permitió pesquisar casos de TDC en escolares del Colegio Deportivo Olímpico y aplicar un programa de intervención orientado a mejorar el equilibrio, la coordinación y la conciencia corporal. 

¿Qué es el TDC y qué señales presenta? 

El Trastorno del Desarrollo de la Coordinación (TDC) es una condición que afecta la ejecución de movimientos precisos y la planificación motora. Los niños pueden presentar dificultad para: 

  • Vestirse o abrochar botones 
  • Atarse los cordones 
  • Usar tijeras 
  • Escribir con legibilidad 
  • Correr, saltar o mantener el equilibrio 
  • Andar en bicicleta 

Expertos indican que suele coexistir con TDAH, dificultades de aprendizaje, problemas de lenguaje o hiperlaxitud articular, lo que complejiza el diagnóstico. 

La respuesta de Santo Tomás: pesquisa, intervención y trabajo con la comunidad escolar 

El proyecto liderado por Cristóbal Araya, jefe de carrera de Kinesiología en UST La Serena, involucró a cinco estudiantes de pregrado, quienes evaluaron a cerca de 50 escolares de 1º a 4º básico mediante un test psicomotor estandarizado, identificando 19 casos de TDC, muchos de ellos asociados a bajo rendimiento académico. 

“La experiencia fue altamente gratificante. Desde la línea de trabajo en VcM, logramos un trabajo colaborativo y significativo con el establecimiento, que permitió ver cambios concretos en los(as) niños(as) y proyectar nuevas líneas de desarrollo para 2026”, señala Araya. 

De estos, 14 alumnos del colegio participaron activamente en un programa motor personalizado, diseñado para fortalecer su equilibrio, coordinación y conciencia corporal. 

“Resultó especialmente relevante observar la efectividad de las estrategias implementadas en niños y niñas del establecimiento, evidenciando impactos positivos en su desarrollo” explicó el jefe de carrera. 

Formación con propósito: el impacto en los estudiantes tomasinos 

Además del beneficio directo para niñas y niños del colegio, la iniciativa fortaleció competencias clave en los estudiantes de Santo Tomás que participaron del proyecto. 

Al estar vinculado a tesis de pregrado, los estudiantes desarrollaron un proceso completo: 

  • Evaluación inicial 
  • Diseño de planes de tratamiento 
  • Implementación de sesiones 
  • Reevaluación y análisis de resultados 

“Esta instancia representó una importante oportunidad de crecimiento profesional, porque permitió valorar el trabajo desarrollado en el plano académico, llevándolo a la práctica en contextos reales” detalló Araya. 

Este acompañamiento permitió fortalecer habilidades como análisis crítico, observación, sistematización de datos, pensamiento reflexivo y ética profesional. Todas ellas fundamentales para su futuro desempeño en contextos clínicos y educativos. 

Desafíos en terreno: continuidad, tiempos escolares y reorganización 

Como suele ocurrir en contextos educativos reales, el equipo enfrentó desafíos logísticos, entre ellos: ausencias de estudiantes, actividades académicas prioritarias del colegio, inicio tardío del programa en el año escolar y menor cantidad de sesiones de lo ideal. 

Aun así, la comunidad escolar mostró disposición constante, ofreciendo horarios alternativos y acompañamiento del PIE (Programa de Integración Escolar), lo que permitió dar continuidad al trabajo. 

Otro grupo beneficiado con la iniciativa fueron los docentes, equipo PIE y comunidad educativa en general. Estos actores recibieron orientaciones concretas, retroalimentación profesional y estrategias para continuar apoyando a los estudiantes con necesidades motoras. 

Proyección 2026: ampliación de cobertura y trabajo preventivo desde la primera infancia 

Cristóbal Araya aclara que el proyecto tendrá continuidad en 2026, iniciando sus actividades desde el comienzo del año académico, tras manifestarlo así el establecimiento como resultado de la implementación en 2025. “Esto permitirá ampliar la cobertura, incorporando la evaluación de dos nuevos cursos 5to y 6to año básico. De esta manera, se espera implementar planes de tratamiento con una mayor extensión temporal, posibilitando un abordaje más sistemático y sostenido”. 

Se espera que durante el próximo año se pueda evaluar el impacto post intervención para determinar si existe un mejoramiento en el rendimiento académico y extender la pesquisa y el acompañamiento a niños y niñas de pre-kínder y kínder, fortaleciendo la prevención temprana del TDC. 

Según el líder de la iniciativa, esto permitirá visualizar con mayor precisión la efectividad del movimiento y de las intervenciones psicomotoras en el desempeño escolar, generando evidencia más robusta respecto del impacto de la iniciativa en el contexto educativo. 

¿Por qué es importante que Santo Tomás impulse este tipo de proyectos? 

Porque permiten: 

  • Detectar condiciones de desarrollo neuromotor que afectan el aprendizaje. 
  • Entregar herramientas concretas a colegios y PIE para acompañar a sus estudiantes. 
  • Formar profesionales de la salud con experiencia real y enfoque comunitario. 
  • Generar evidencia que contribuya al diseño de estrategias educativas inclusivas. 

El compromiso con la comunidad, el aprendizaje activo y la mejora del bienestar estudiantil marcan el sello de la Vinculación con el Medio de Santo Tomás.