Más de 250 asistentes, docentes y estudiantes de enseñanza básica y media de Osorno se certificaron en el programa “Escuelas cardioprotegidas”

En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en Chile, lo que representa un tercio de todas las muertes del país. Solo en agosto de 2025, se registraron cerca de 4.500 personas fallecidas por infarto, de acuerdo al último reporte publicado por el Departamento de Estadística e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud.

Sin embargo, este caso no solo afecta al territorio nacional. Según la American Heart Association (AHA), cada año se producen aproximadamente 350,000 casos de paro cardiorrespiratorio extrahospitalario (PCR-EH) en Estados Unidos, con una tasa de supervivencia inferior al 12%. En ese sentido, la Asociación especializa advierte que este evento puede ser reversible si se actúa en los primeros minutos mediante maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y el uso de un desfibrilador externo automático (DEA).

El PCR se define como el cese abrupto de la actividad cardíaca, resultando en la ausencia de pulso, respiración y conciencia. La diferencia entre los casos intrahospitalarios y extrahospitalarios no solo radica en el lugar donde ocurren, sino también en la calidad y rapidez de la atención inicial. En entornos extrahospitalarios, como escuelas o espacios públicos, la supervivencia depende de la capacidad de los testigos para reconocer el evento y actuar de inmediato.

Frente a ese escenario, en mayo de 2019 se promulgó la Ley 21.156, que establece la obligatoriedad de la instalación de DEA en espacios públicos y privados. Sin embargo, a seis años de su entrada en vigencia aún no existen programas formales de educación en primeros auxilios, lo que limita significativamente la capacidad de la población para utilizarlos y responder adecuadamente ante un PCR, lo que disminuye considerablemente las posibilidades de sobrevida de la víctima detalló Mariela Martínez, Directora de carreras del Área de la Salud y Salud Bucal CT Santo Tomás Osorno. «Esta carencia es aún más crítica en el contexto escolar, donde no se enseña RCP ni el uso de DEA dentro del currículum, dejando a estudiantes, docentes y personal administrativo sin las herramientas necesarias para enfrentar emergencias de este tipo» señaló la especialista.

En ese contexto, la Directora Mariela Martínez, responsable de la iniciativa, explicó que tras identificar esta problemática diseñó y propuso el proyecto “Escuelas cardio protegidas: Apoyo a planes integrales de seguridad escolar (PISE) en establecimientos educacionales dependientes del DAEM Osorno”, el cual pudo concretarse gracias a los fondos concursables de Vinculación con el Medio de Santo Tomás. La propuesta tuvo como objetivo cerrar esta brecha mediante un plan educativo que incluyó actividades de sensibilización, capacitación teórica y talleres prácticos. “Buscamos empoderar a estudiantes, docentes y administrativos para reconocer un PCR, activar la cadena de supervivencia, realizar RCP y usar un DEA de manera efectiva”, puntualizó.

Tras ocho meses de trabajo, un hito de enorme relevancia llevó a cabo el área de Salud y Salud Bucal del CFT Santo Tomás Osorno con la certificación del programa “Escuelas Cardioprotegidas”, mediante el cual administrativos, asistentes de la educación, docentes y alumnos de educación básica y media recibieron capacitación en reanimación cardiopulmonar (RCP) y uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA).

Durante el primer semestre, estudiantes de TENS visitaron los recreos de los 10 establecimientos participantes para destacar la importancia de actuar ante un paro cardiorrespiratorio e incentivar la inscripción en los cursos formales del segundo semestre. Posteriormente, 35 estudiantes de Técnico en Laboratorio Clínico, Banco de sangre e Imagenología y 25 de Podología Clínica realizaron las capacitaciones inscritas en la asignatura Educación para la Salud. Estas se desarrollaron en dos etapas: una clase telepresencial de dos horas con contenidos teóricos y un taller práctico en cada establecimiento, donde se ejercitaron maniobras de RCP y uso de DEA.

En total, fueron 253 personas las que recibieron sus certificados, luego de las capacitaciones realizadas en diversos establecimientos, como el Liceo Comercial, Liceo Carmela Carvajal, Liceo Industrial Escuela Sociedad de Socorro de Señoras, Escuela España, Escuela Suiza, entre otros.

Una de las beneficiarias certificadas fue Rayén Levicán, alumna del Liceo Comercial, quien destacó que “fue una muy buena experiencia, tanto la parte teórica, como la práctica del RCP. Esto nos ayuda bastante, porque, pese a ser jóvenes, a esto antes se podía acceder solo siendo adulto”.

Por su parte, nuestra Directora de carreras del Área de la Salud y Salud Bucal, Mariela Martínez, sostuvo que “queremos generar una comunidad más preparada y sensibilizada frente a un eventual paro cardiorrespiratorio y la emergencia que esto significa. Porque la sobrevida de las personas aumenta si se recibe la atención oportuna”.

«Este proyecto contribuye al cumplimiento de la Ley 21.156 y busca transformar las escuelas en espacios más seguros, promoviendo la capacitación en primeros auxilios como una herramienta esencial para salvar vidas y fortalecer la resiliencia comunitaria» finalizó Martínez.