Más de 2.500 atenciones: El exitoso modelo de salud comunitaria de la Clínica Kinésica Santo Tomás Puerto Montt

A través de un convenio estratégico con el Cesfam Carmela Carvajal, el centro de práctica de la UST se consolida como un pilar fundamental para reducir listas de espera y fortalecer la formación profesional.

“Esto me parece muy bueno; la verdad es que las horas en los Cesfam ya no alcanzan y que nos deriven aquí es salvador y además la atención de Kinesiología es excelente. Mis hijas estudiaron aquí, así que siempre he estado muy agradecida de esta universidad”. Así relata Dora Contreras, usuaria de la Clínica de Atención Kinésica de la Universidad Santo Tomás Puerto Montt, su experiencia en el centro.

Ella es parte de los más de 700 usuarios que tuvo el recinto de la carrera de Kinesiología durante el 2025 y que sobrepasa los 2.500 pacientes derivados desde el Centro de Salud Familiar Carmela Carvajal desde finales de 2021 a la fecha. Lo que inició como una medida de emergencia para reducir las listas de espera post pandemia, se ha transformado hoy en un aporte permanente y vital para la salud comunitaria.

“Este espacio tiene una vinculación muy importante con la comunidad. Tenemos la oportunidad de atender pacientes derivados formalmente de los establecimientos de salud pública, mayoritariamente del Cesfam Carmela Carvajal, lo que permite que nuestros estudiantes -desde etapas iniciales- trabajen directamente en rehabilitación comunitaria. De esta manera, este centro destinado a la formación práctica también se vincula con las necesidades de salud de la población”, sostiene Daniel Basoalto, director de la carrera de Kinesiología en Universidad Santo Tomás Puerto Montt.

Un modelo de beneficio mutuo

Basoalto añade que, si bien el objetivo inicial era reducir las listas de espera generadas por la crisis sanitaria, el beneficio académico ha sido exponencial. “Existe una ganancia académica clave en este convenio. Nuestros estudiantes, desde primer año hasta el quinto de internado profesional, trabajan directamente con pacientes reales. Es una estrategia de intervención que no se ve en todos lados. Este centro, construido para el proceso académico, hoy es una pieza fundamental de vinculación con el medio, donde profesores, kinesiólogos y alumnos conectan diariamente con la comunidad”, puntualiza.

Por su parte, Ignacia Lamas, kinesióloga del Cesfam Carmela Carvajal, destaca el alivio que significa esta alianza para el sistema público. “Este convenio ha sido muy positivo para nosotros, especialmente por el espacio físico. Nuestros usuarios vienen con derivación médica y aquí realizamos sus sesiones. Servimos de apoyo para los estudiantes de último año, resultando en un trabajo conjunto que nos permite descongestionar el Cesfam, cuyo espacio es pequeño frente a una población que crece constantemente. Hacemos un gran equipo y estamos muy agradecidos”, destaca la profesional.

Para los estudiantes, la experiencia marca un antes y un después en su visión profesional. Mayra Santana, alumna de cuarto año de Kinesiología comenta que “ha sido una experiencia muy enriquecedora tratar con pacientes desde los comienzos de la carrera. Nos prepara para el futuro, para cuando egresemos y debamos tratar con casos reales. Es fundamental la vinculación que se genera; además de conocer realidades diferentes, aprendemos lo que conlleva ser un profesional íntegro”.

Desde el año 2009, la Clínica de Atención Kinésica ofrece atenciones bajo la modalidad docente-asistencial. Este modelo tributa a dos grandes objetivos: el académico, que permite a los estudiantes poner en práctica los conocimientos y herramientas adquiridos en su formación; y el social, que garantiza un acceso digno y oportuno a la salud para los habitantes de la zona.