La jornada contó con el apoyo técnico, de seguridad e instrucción del Club Andino Wechupun.

Con la colaboración del Club Andino Wechupun, cerca de 40 estudiantes de las carreras de Contador Público y Auditor, Ingeniería en Control de Gestión e Ingeniería Comercial de la Facultad de Economía y Negocios, junto a académicos y administrativos de la Universidad Santo Tomás Santiago, participaron de una Jornada de Trekking al “Glaciar San Francisco”, en la Comuna de San José de Maipo.

La actividad, que se realiza por quinto año consecutivo, contó con la coordinación de Fernando Mejido y Carlos Calderón, Director de Escuela y Jefe de Carrera de Contador Público y Auditor, respectivamente, quienes junto a alumnos, ex alumnos y algunos colaboradores de la UST Santiago, realizaron un recorrido cercano a las 7 horas. Casi la totalidad de los participantes  logró llegar al punto objetivo, el Glaciar San Francisco, donde realizaron un pequeño descanso y, posteriormente, descendieron para regresar a la entrada del parque.

Trekking a glaciar una tradición de la Facultad

En la ocasión, Fernando Mejido señaló su satisfacción frente a la actividad, destacando que “se ha transformado en una tradición para la facultad, ya que es el quinto año que la realizamos. Los alumnos quedaron encantados con el lugar, a tal punto, que muchos de ellos han mostrado interés en seguir practicando este deporte”.

En tanto, Carlos Calderón señaló que “esta actividad se enmarca dentro del desarrollo de habilidades blandas y valores que la facultad pretende entregar, como sello, a los estudiantes y egresados. De esta forma estamos dando los primeros pasos para formar la rama de montaña en la UST Santiago”.

La jornada contó con el apoyo técnico, de seguridad  e instrucción del Club Andino Wechupun, el que dio a conocer el entorno y guio al grupo durante el trayecto, donde los estudiantes y funcionarios de la UST pudieron tomar fotografías y vivir un momento de sano esparcimiento y contacto con la naturaleza, apreciando  la flora y fauna de la zona.

En el viaje de retorno a Santiago se realizó la tradicional detención en una “picada”, donde todo el grupo pudo disfrutar de unas ricas empanadas cocinadas en horno de barro, después de una agotadora expedición en la montaña.