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“Las mujeres podemos liderar con fuerza, ciencia y propósito”: Académica UST gana Premio Nacional de Innovación Avonni 2025Una sola sesión de ejercicio puede reducir la presión arterial durante 24 horas

Un estudio de la Carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás demostró que el ejercicio de fuerza isométrica tiene un efecto significativo en el control de la hipertensión arterial, ofreciendo una alternativa complementaria, segura y de bajo costo.
Un estudio de la Carrera de Kinesiología de la Universidad Santo Tomás demostró que el ejercicio de fuerza isométrica tiene un efecto significativo en el control de la hipertensión arterial, ofreciendo una alternativa complementaria, segura y de bajo costo a los tratamientos tradicionales. Los resultados fueron publicados en la revista científica Cardiovascular and Metabolic Science.
La hipertensión arterial (HTA) es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular a nivel mundial y nacional, responsable de enfermedades como infartos y accidentes cerebrovasculares. En Chile, afecta a más del 30% de la población, convirtiéndose en un importante desafío de salud pública que exige fortalecer las estrategias complementarias a los tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.
En esa línea, el estudio liderado por el Dr. Alexis Espinoza Salinas evidenció que una sola sesión de ejercicio de fuerza isométrica puede reducir la presión arterial hasta por 24 horas.
La investigación, realizada junto al CESFAM Dr. Raúl Moya Muñoz de Paine, contó con la participación de 30 personas mayores diagnosticadas con HTA. Los pacientes realizaron un protocolo de cuatro series de contracciones musculares isométricas de prensión manual, sostenidas por dos minutos al 30% de su fuerza máxima, con intervalos de descanso de dos minutos entre cada serie.
Los resultados mostraron que, aunque inmediatamente después del ejercicio se registró un leve y transitorio aumento de la presión arterial, a las 24 horas se observó una disminución promedio de 8 a 11 mmHg en la presión sistólica, una reducción comparable a la generada por algunos medicamentos antihipertensivos.
Más allá de las cifras, el hallazgo demuestra que el ejercicio —incluso en dosis pequeñas y adaptadas a las capacidades de las personas mayores— puede convertirse en una herramienta segura, accesible y efectiva para el control de la hipertensión arterial.
“El ejercicio físico es una verdadera medicina. Con intervenciones simples y bien guiadas podemos mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo cardiovascular en la comunidad”, destacó el Dr. Espinoza.
Asimismo, la colaboración entre la universidad y el CESFAM de Paine refleja el valor del trabajo conjunto entre la academia y la atención primaria de salud, generando evidencia científica con impacto directo en la población.