Niños y niñas de Quilpué recibieron atención dental y aprendieron de alimentación saludable gracias a proyecto de Santo Tomás Viña del Mar

“El Gusto de Sonreír” reunió a las áreas de Salud Bucal, Gastronomía y Educación para realizar operativos y talleres en las escuelas Theodor Heuss y Germina.

Santo Tomás Viña del Mar dio cierre al proyecto de Vinculación con el Medio “El Gusto de Sonreír”, iniciativa a cargo de las áreas de Salud Bucal, Gastronomía y Educación del IP-CFT. El objetivo era la promoción de la salud oral preventiva para niños y niñas de dos establecimientos educacionales de Quilpué: Theodor Heuss -a través del programa 4 a 7 de Sernameg- y la Escuela Especial Germina.

La iniciativa, que comenzó en julio y terminó a fines de octubre, consistió en talleres formativos sobre alimentación saludable para padres y apoderados, charlas sobre técnicas adecuadas de higiene bucal, además de operativos de atención dental donde se implementaron salas de adecuación para estudiantes con necesidades educativas especiales.

El proyecto buscaba también dar una respuesta preventiva a la atención dental de niños y niñas, debido a la alta demanda odontológica que existe en la región de Valparaíso y la dificultad que tienen muchas familias para atenderse en el sistema público. De esta manera, Santo Tomás cumple con entregar un servicio que permitiría descongestionar listas de espera en centros de salud.

Este proyecto permitió además la elaboración de dos recursos para las familias: un recetario y una guía educativa para el abordaje de la selectividad alimentaria.

Valentina Dahrbacun, estudiante de la carrera de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena, participó en este proyecto a través de la elaboración de una receta. “Elaboré un plato que son láminas de zapallo italiano rellenas. Estas actividades nos sirven a nosotros, pero también a los padres y a sus hijos para que puedan implementar esas recetas ya que son saludables, no cariogenicas, de bajo costo y son muy fáciles de hacer”.

En el caso de la Escuela Especial Germina, sus estudiantes recibieron atención odontológica adaptada, donde estudiantes del área de Educación prepararon recursos y una sala para que los niños y niñas pudieran asistir a la clínica dental sin temores.

“Fue una experiencia gratificante aprender de los niños y de nosotras mismas, porque tuvimos que trabajar en grupo y construir recursos para ellos. Es una experiencia para nosotras que vamos en primer año para saber cómo manejarnos con los niños que puedan tener neurodiversidades”, explicó Trinidad Bravo, alumna de primer año de la carrera Técnico en Educación Parvularia 1° y 2° Básico.

Calidad de vida

Para Tolska Barrientos, directora de la Escuela Especial Germina, este programa ha sido recibido de manera positiva por las familias de los y las estudiantes. “Quiero agradecer todo el trabajo conjunto que tuvimos en el marco de este proyecto porque ha representado un cambio significativo en la vida de nuestros estudiantes y también en las familias, en el sentido de que han aprendido a cómo trabajar en la salud bucal en pos de una mejor calidad de vida”.

Valeska, mamá de Pascual, quien asiste a la Escuela Germina, coincide. “No me había atrevido a participar de este programa el año anterior, este año lo hice y no me arrepiento. Todo estuvo muy bien, las niñas del área de Educación muy dedicadas a la atención del Pascual, las chicas de dental se preocuparon de que él tomara los artefactos, los ocupara, así que estoy eternamente agradecida”.

“El Gusto de Sonreír” es una iniciativa que surgió el año pasado desde algunas carreras Santo Tomás, pero este año se realizó una planificación entre las tres áreas, donde participaron más de 200 estudiantes de distintas carreras.

“Los estudiantes pueden comprobar en el contexto real lo que ellos aprenden en la institución. Todo su aprendizaje se vuelve más significativo cuando pueden darse cuenta de que lo que ellos hacen en su aula, en su taller en su laboratorio, lo pueden reflejar en la comunidad y enseñarlo desde su rol como estudiantes”, aseguró Michelle Millard, directora del Área de Salud Bucal.