CAPS y Fundación Honra promueven la prevención de la violencia en las relaciones de pareja jóvenes

La actividad reunió a especialistas y estudiantes en un espacio de reflexión sobre las señales de alerta, los factores socioculturales y las consecuencias de la violencia en el pololeo, fortaleciendo la promoción de vínculos saludables.

Con el objetivo de promover relaciones afectivas basadas en el respeto y contribuir a la prevención de la violencia en el pololeo, el Centro de Atención Psicológica (CAPS) de la carrera de Psicología de la Universidad Santo Tomás Santiago, en alianza con Fundación Honra, desarrolló el conversatorio “¿Esto es amor? Violencia en las relaciones de pareja jóvenes”.

La actividad convocó a estudiantes y representantes de establecimientos educacionales vinculados a la red comunitaria de la institución, quienes participaron en una jornada orientada a reconocer señales tempranas de violencia y cuestionar conductas de control frecuentemente normalizadas en las relaciones de pareja.

El encuentro contó con la participación de un panel interdisciplinario moderado por Tomás Honorato, cofundador de Fundación Honra. Durante la jornada, la trabajadora social Betzabé Navarro abordó la fenomenología y los ciclos de la violencia, destacando que estas situaciones “muchas veces no comienzan con agresiones evidentes, sino con conductas que suelen confundirse con preocupación, protección o incluso amor”. En este sentido, enfatizó la importancia de que los jóvenes aprendan a identificar señales tempranas para promover relaciones basadas en el respeto, la confianza y la equidad.

Por su parte, Bárbara Donaire, encargada de la Unidad de Diversidad, Género e Inclusión de INACAP, expuso sobre el marco normativo vigente, mientras que el Dr. Francisco Aguayo analizó el impacto de las masculinidades hegemónicas en las dinámicas de control dentro de las relaciones afectivas.

Durante su intervención, Tomás Honorato relevó la importancia de generar estos espacios de conversación en contextos educativos. “La violencia en el pololeo no aparece de un día para otro; se instala progresivamente a través de dinámicas que muchas veces se naturalizan durante la adolescencia y la juventud”, señaló. Asimismo, advirtió que conductas como la revisión del celular, los celos presentados como muestras de amor o el control sobre las amistades y actividades suelen ser normalizadas, dificultando que las y los jóvenes las reconozcan como formas de violencia.

El panel fue complementado por la Dra. Texia Bejer, quien profundizó en las consecuencias psicológicas de la violencia en las relaciones de pareja. La especialista explicó que estas experiencias pueden generar baja autoestima, inseguridad, miedo, dependencia emocional y dificultades para establecer vínculos saludables en el futuro. Además, enfatizó la necesidad de reconocer tempranamente las conductas de control, ya que “la violencia no se limita a las agresiones físicas, sino que también incluye comportamientos que suelen normalizarse, como revisar las redes sociales de la pareja o restringir sus amistades y actividades”.

Tras las exposiciones, se desarrolló un espacio de diálogo abierto que permitió a los asistentes interactuar directamente con los especialistas, planteando preguntas y reflexiones en torno a los desafíos que enfrentan las juventudes en la construcción de relaciones saludables. La instancia favoreció el análisis crítico de creencias y conductas que suelen estar presentes en los vínculos afectivos, promoviendo una mirada más consciente respecto de los límites, el respeto y la autonomía personal.

Al cierre de la actividad, Tomás Honorato destacó el valor de la colaboración entre ambas instituciones para impulsar acciones preventivas. “Cuando una universidad abre sus puertas a estas conversaciones, está enviando un mensaje potente a su comunidad: que estos temas importan y que existe un compromiso con el bienestar integral de sus estudiantes”, afirmó.

La iniciativa reafirma el compromiso de la carrera de Psicología y del CAPS con la promoción de la salud mental, la prevención de la violencia y el fortalecimiento de espacios de formación y vinculación con la comunidad que contribuyan a la construcción de relaciones más sanas y respetuosas.