Campamento de Verano IC UST 2019

Chino mandarín: una oportunidad más allá del idioma

Hasta el otro lado del mundo viajaron 27 estudiantes del Instituto Confucio de la Universidad Santo Tomás como parte del programa de verano que la Universidad de Anhui desarrolla para alumnos del idioma chino mandarín de los IC con los que tiene convenio en Chile, Ucrania y Azerbaiyán.

El domingo 30 de junio, 27 estudiantes del Instituto Confucio de la Universidad Santo Tomás se reunieron en el Aeropuerto Internacional de Santiago para partir a la ciudad de Hefei, China.

Esto gracias a la beca otorgada por la Universidad de Anhui en conjunto con Universidad Santo Tomás, a estudiantes seleccionados del Instituto Confucio UST, instancia que incluía estadía, clases de cultura e idioma chino, además de visita a museos y atracciones turísticas como la Montaña Amarilla o la Gran Muralla.

Antes de partir, los nervios y ansiedad se notaban fácilmente. No todos se conocían y algunos, incluso, no habían viajado en avión hasta ese día. Si bien llevaban tiempo estudiando sobre la cultura e idioma chino, ninguno había estado en ese país.

“Es una gran oportunidad para nuestros estudiantes, porque es una experiencia única que les da la posibilidad de abrir sus horizontes y conocer una cultura tan diferente a la nuestra, además de compartir con personas de todo el mundo”, señala Lilian Espinoza, directora ejecutiva del Instituto Confucio UST.

Esto considerando que en China convergen diversas culturas y vivir un intercambio de este tipo es trascendental para el desarrollo de las habilidades de los estudiantes. “En el IC UST entregamos esa posibilidad, tanto para alumnos Santo Tomás como para alumnos externos. Incluso, desde el año pasado, se amplió el tope de edad de los candidatos de 30 a 55 años” agrega.

“El viaje a China supuso un cambio en mis proyecciones de vida, una oportunidad de conocer más del mundo y convencerme aún más de que pese a las diferencias, todos los seres humanos tenemos mucho en común, sin importar la etnia o la historia que nos conforma”, cuenta Juan Iturriaga estudiante IC UST Santiago.

Los estudiantes del Instituto Confucio UST que pueden acceder a este programa son todo Chile, gracias a la presencia nacional de Santo Tomás, que cuenta con 23 sedes a lo largo del país. Para esta edición, fueron seleccionados alumnos de Copiapó, Ovalle, Viña del Mar, Santiago, Rancagua, Curicó, Valdivia, Punta Arenas, quienes tuvieron que postular previamente y aprobar el HSK nivel 1, examen que certifica conocimiento básico del idioma chino.

Intercambio cultural

Apenas aterrizaron en el aeropuerto de Shanghái, los estudiantes enfrentaron el choque cultural. Desde los sonidos y señaléticas difíciles de interpretar hasta el húmedo clima (el termómetro puede llegar fácil a los 40°C en verano) hacían notar lo lejos que se encuentran de casa.

Otro tema a considerar es el horario. Además de las 28 horas de viaje y dos escalas desde Chile, los participantes se tuvieron que adaptar a las 12 horas de diferencia entre ambos países. A pesar de todo, el ánimo no decayó nunca. Por fin llegaron a China. Por fin comenzó la aventura por la que tanto habían esperado.

La agenda del Campamento era apretada. Durante los 14 días que duró el programa, los estudiantes participaron de clases y actividades culturales, combinados de paseos y actividades recreativas, todo con el fin de conocer y experimentar en vivo la cultura del país asiático.

La Universidad de Anhui (AHU), institución de la que fueron parte durante la estadía, está ubicada en la ciudad de Hefei, capital de la provincia de Anhui, al sur de China. Con una población de 7,4 millones de habitantes alberga 7 universidades, siendo AHU una de las más importantes.

Los alumnos participaron de clases de idioma chino mandarín, caligrafía, y de actividades tradicionales como la ceremonia del té, pintura tradicional, nudo chino y papel recortado, además de vivir la experiencia de ser un estudiante más, ya que debían comprar por su cuenta almuerzos en los comedores del campus y en supermercados que alberga la AHU.

Pero no eran los únicos, este campamento de verano contó con la presencia de representantes de Institutos Confucio de Ucrania y Azerbaiyán, como también de participantes provenientes de Inglaterra, Rusia, Filipinas y otras regiones de China, entre otros países.

Yarella Arismendi, Psicóloga UST y estudiante del Instituto Confucio de la sede Punta Arenas destaca que “esta experiencia te permite conocer al ser humano y expandir tu mente. No solo se obtienen nuevas visiones sino que también te permite crecer como persona aprendiendo a respetar y tolerar otras formas de vivir”.

Al finalizar el programa, el grupo de chilenos viajó a la ciudad de Pekín en donde tuvieron la oportunidad de conocer la Gran Muralla, el Templo del Cielo, la Ciudad Prohibida y la Plaza de Tiananmén, reconocidos destinos de la capital china.

“Viajar a China me marcó para siempre. Su cultura te enriquece hasta el corazón y definitivamente te deja con ganas de más, una cultura milenaria sin precedentes que nunca terminas de aprender. Especialmente la Gran Muralla me hizo darme cuenta lo pequeño que son nuestros problemas al lado de ese majestuoso espectáculo”, cuenta Mariangela Trujillo, estudiante ICUST Viña del Mar.