Sabores de México llegaron a Santo Tomás Rancagua en una experiencia de intercambio cultural para futuros chefs

La chef Laura de Guadalupe Vázquez Paz, de la Universidad Tecnológica de Cancún, compartió con estudiantes de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena una clase práctica en la que exploraron preparaciones típicas mexicanas, nuevas técnicas culinarias e incluso degustaron insectos tradicionales de su país.

Una experiencia internacional marcada por los sabores, las tradiciones y el aprendizaje práctico vivieron los estudiantes de Gastronomía Internacional y Tradicional Chilena del CFT Santo Tomás Rancagua, quienes participaron en una clase junto a la chef mexicana Laura de Guadalupe Vázquez Paz, de la Universidad Tecnológica de Cancún, México.

La profesional visitó Chile durante dos meses, recorriendo ciudades como Santiago y Viña del Mar, antes de llegar a Rancagua, donde compartió sus conocimientos y las tradiciones culinarias de su tierra con los futuros chefs tomasinos.

Durante la jornada, los estudiantes participaron en la preparación de platos representativos de la gastronomía mexicana, como pozole, frijoles con cerdo y chorizo, pico de gallo, tortillas, totopos y pan de elote. La experiencia también incluyó una degustación de insectos que la chef llevó especialmente desde México, entre ellos hormigas y chapulines, una oportunidad para acercarse a ingredientes poco habituales en la cocina chilena.

La actividad permitió conocer nuevas técnicas, ingredientes y formas de entender la gastronomía, demostrando cómo el intercambio cultural contribuye a ampliar la mirada de quienes se forman en el área culinaria.

“Los estudiantes han sido muy abiertos en el sentido de que han aceptado los productos y las técnicas, que para ellos son muy diferentes. Por ejemplo, no es fácil comer los frijoles de la forma en que los comemos nosotros, con cerdo, chorizo, totopos y, sobre todo, pico de gallo, pero que todo tenga chile”, comentó la chef durante su visita.

La académica destacó también la importancia del maíz en la identidad gastronómica mexicana, ingrediente presente en distintas preparaciones, desde las entradas hasta los platos principales y los postres. En ese sentido, valoró el interés de los estudiantes por descubrir nuevas formas de cocinar y experimentar con productos desconocidos.

“Para ellos es una maravilla, cosas nuevas, lograr aprender técnicas nuevas. Y, por ejemplo, la prueba de los insectos: claro, eso sí que es nuevo y se atrevieron. Me encanta porque con todos los grupos con los que he trabajado se han atrevido. Incluso en México me han tocado lugares donde no se atreven a probarlos”, relató.

Una experiencia que trascendió la cocina

Más allá de las preparaciones, la visita también fue una oportunidad para compartir experiencias y acercarse a las costumbres de ambos países. Durante su estadía, la chef participó en las celebraciones de Fiestas Patrias en Santiago, donde degustó preparaciones tradicionales chilenas y conoció parte de la cultura local. “Probé el terremoto, empanadas de pino y estuve en una parrillada. Fue una experiencia muy bonita”, recordó la profesional, quien también destacó que estas fechas eran significativas en México, donde el pozole es uno de los platos tradicionales que se disfrutan durante las celebraciones.

Este tipo de encuentros refuerza el valor de la formación práctica y del aprendizaje desde distintas culturas, entregando a los estudiantes herramientas para ampliar sus conocimientos, desarrollar la creatividad y comprender la diversidad que caracteriza a la gastronomía internacional.

De esta manera, la visita de la chef mexicana a Santo Tomás Rancagua se convirtió en una experiencia enriquecedora para los futuros profesionales, quienes pudieron llevar el aprendizaje más allá de las recetas, descubriendo nuevos sabores, técnicas y tradiciones que podrán incorporar a su desarrollo como chefs.