Investigar lo invisible para proteger lo que más importa

Cuando pensamos en las amenazas para la salud pública, pocas veces consideramos a los parásitos. Sin embargo, estos organismos afectan a animales, personas y ecosistemas, generando impactos que muchas veces pasan inadvertidos, pero que pueden tener importantes consecuencias para la seguridad alimentaria y la producción animal.

Como investigadora en parasitología veterinaria, creo que uno de los grandes desafíos es precisamente hacer visible aquello que no vemos. Identificar un parásito o comprender su ciclo de vida no es solo un ejercicio académico; es una herramienta para prevenir enfermedades y anticiparnos a riesgos futuros.
Nuestro reciente estudio, que identificó por primera vez en Chile la presencia de Sarcocystis hominis en bovinos, demuestra que aún existen agentes zoonóticos cuya distribución y relevancia necesitan seguir siendo estudiadas. Este hallazgo refuerza la importancia de mantener una vigilancia científica permanente y de fortalecer la investigación en enfermedades parasitarias.

Hoy, el cambio climático, la movilidad de animales y personas y las transformaciones de los sistemas productivos están modificando la epidemiología de muchas enfermedades. Frente a este escenario, el enfoque de Una Salud cobra especial relevancia, recordándonos que la salud humana depende estrechamente de la salud animal y del ambiente.

Desde el Laboratorio de Parasitología Veterinaria de la Universidad Santo Tomás trabajamos con esa convicción, desarrollando investigación que busca generar conocimiento útil para proteger la salud de las personas, fortalecer la producción pecuaria y aportar evidencia para una mejor toma de decisiones.
Porque muchas veces los mayores desafíos sanitarios no son los que vemos, sino aquellos que permanecen invisibles hasta que la ciencia decide buscarlos.