Trabajos Voluntarios de Invierno mejoraron viviendas y espacios comunitarios en Hualañé

Durante seis jornadas mejoraron viviendas, recuperaron espacios comunitarios y desarrollaron una feria de servicios en la Región del Maule, dejando huellas tanto en las familias beneficiadas como en su propia formación

Del 24 al 29 de junio, 42 estudiantes de las sedes Talca y Chillán participaron en una nueva versión de los Trabajos Voluntarios de Invierno de las Instituciones Santo Tomás, iniciativa impulsada por la Dirección de Asuntos Estudiantiles que cada año reúne a estudiantes de distintas carreras para desarrollar acciones de apoyo comunitario en distintos territorios del país.

Durante seis días, los voluntarios dejaron la rutina y compartieron con familias de Hualañé, La Huerta de Mataquito, El Sauce, Espinalillo y La Higuera, en la Región del Maule, donde pusieron sus conocimientos al servicio de la comunidad. El trabajo permitió mejorar ocho viviendas mediante reparaciones de pisos, techos y ampliación de espacios, contribuyendo a que las familias enfrenten el invierno en mejores condiciones.

La intervención también contempló el mejoramiento de espacios del Liceo Bicentenario de Hualañé, con trabajos de pintura y reparación de bancas. Paralelamente, estudiantes de las carreras de Educación, Nutrición y Dietética, Kinesiología y Fonoaudiología desarrollaron una feria de servicios con atención y orientación para vecinos de la comuna.

Más allá de las obras ejecutadas, la experiencia permitió a los estudiantes convivir con otras realidades, fortalecer el trabajo colaborativo y comprender el valor del servicio como parte de su formación profesional y humana.

Para Aliro Hernández Quiroga, estudiante de Ingeniería Agrícola del Instituto Profesional Santo Tomás y abanderado de la sede Chillán, el voluntariado significó un proceso de crecimiento que trascendió el trabajo realizado durante esos días.

«El voluntariado es mucho más que prestar un servicio. Es una oportunidad para conocerse, aprender a trabajar con otros, enfrentar desafíos reales y descubrir que el crecimiento personal muchas veces nace al salir de la zona de confort. Fue una experiencia profundamente transformadora porque me permitió reconocer fortalezas que no conocía, aprender de mis errores y comprender que liderar también significa seguir aprendiendo mientras se sirve a los demás.»

El estudiante agregó que la experiencia cambió su manera de comprender el trabajo colaborativo y el compromiso social.

«Invito a todos los estudiantes a vivir un voluntariado porque transforma. No solo cambia la realidad de las personas que reciben el apoyo, también cambia a quienes participamos. Aprendimos a valorar el trabajo en equipo y descubrimos que servir a otros también es una forma de encontrarse con uno mismo. Compartir con otros estudiantes que tienen la misma vocación de servicio es una experiencia muy enriquecedora. Al final, nos sentimos millonarios por tener el corazón lleno.»

La directora de Asuntos Estudiantiles de Santo Tomás Chillán, Bárbara Monroy Espinoza, quien estuvo en la zona atendida, destacó que los Trabajos Voluntarios de Invierno representan una instancia de formación integral para los estudiantes.

«Como siempre, esta es una experiencia transformadora para nuestros estudiantes, porque además de ayudar a otros fortalecen habilidades sociales como la comunicación, el trabajo en equipo y el liderazgo, promoviendo una sana convivencia y contribuyendo tanto al bienestar de las comunidades como a su propio desarrollo personal y profesional«.