Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia

El mes de junio es especialmente significativo, ya que se celebran y conmemoran las diversidades y disidencias sexo-genéricas. Este período de tiempo es reconocido internacionalmente como el Mes del Orgullo (Pride); efeméride que rememora los disturbios de Stonewall, ocurridos en junio de 1969 en Nueva York. Acontecimiento que es considerado un hito fundamental en el surgimiento de los movimientos modernos por los derechos de las personas de la diversidad sexual y de género, impulsando la lucha por la igualdad, el reconocimiento y la no discriminación en distintas partes del mundo.

Nuestra casa de estudios, como preludio al mes del Orgullo, celebró el pasado 20 de mayo el día internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia ─cabe señalar que su fecha oficial de conmemoración es el 17 de mayo─, cuyo sentido último es promover el respeto, la igualdad y los derechos de las personas pertenecientes a la comunidad LGBTQ+.

Dicho lo anterior, es dable poner las cosas en contexto haciendo algo de historia. La invención de la categoría de género fue acuñada por el psicólogo infantil John Money, quien fue encargado del tratamiento de bebés intersexuales durante las décadas de 1940 y 1950. Desempeñó su labor profesional en la Universidad Johns Hopkins, particularmente en el hospital y su clínica de identidad de género.

Lo importante de lo esgrimido estriba en que la producción y reproducción de esta categoría ─género─, lejos de ser producida por los discursos feministas de la época, tuvo su origen en el discurso biotecnológico imperante en aquellos años (Preciado, 2008). El género, la masculinidad y la feminidad, luego de la Segunda Guerra Mundial, se expandieron comercialmente, incorporando dinámicas del tecno-capitalismo avanzado (Preciado, 2008). Money utiliza la noción de género por primera vez en 1947; posteriormente, desarrolla clínicamente la categoría con la finalidad de modificar hormonal y quirúrgicamente el sexo de los bebés que habían nacido con genitales y cromosomas que la medicina, basándose en sus criterios visuales y discursivos, no podía clasificar dentro del binarismo tradicional (masculino/femenino).

Nos parece relevante este primer hito, pues, si bien Money no problematizó lo que hoy denominamos diversidad sexo-genérica, nos aporta desde la psicología y la medicina la noción de rol de género. Lo explicitado hasta aquí fue importante para que el feminismo de segunda ola cuestionara el esencialismo biológico, impulsando los debates en torno al género y la educación. Lucha que desembocó en que el 17 de mayo de 1990 la OMS eliminara la homosexualidad de la lista de las enfermedades mentales.

Sucintamente, podríamos bosquejar las siguientes etapas que van desde la invención de la categoría de género hasta las luchas actuales en torno a la diversidad sexo-genérica: (1) Período de invisibilización y normatividad sexo-genérica (1940 hasta 1969); (2) Período de emergencia de los derechos y visibilización (1969–1990); (3) Período de reconocimiento e incorporación al debate académico (1990–2010); (4) Período de institucionalización de la inclusión (2010–2020); (5) Período de consolidación de derechos y reconocimiento integral (2020–actualidad).

Como esbozamos más arriba, el pasado 20 de mayo, alumnos/as de la Facultad de Ciencias Sociales y Educación de nuestra Universidad, pertenecientes a las carreras de Educación Diferencial, Psicología y Trabajo Social, desarrollaron actividades reflexivas en sus respectivas aulas de clase; además, realizaron una actividad promocional y conmemorativa en el patio del edificio de Libertad.

En dicha oportunidad, se pusieron de relieve conceptos como la bifobia, la homofobia y la transfobia, además de recalcar la importancia de promover el respeto y la inclusión de la diversidad sexo-genérica. Asimismo, se destacó la importancia de la información relacionada con el marco normativo, así como la educación y la sensibilización en torno a esta temática, puesto que, en mayor o menor grado, forma parte de nuestra cotidianeidad en los ámbitos personal y académico.

Resumiendo, las intervenciones llevadas a cabo se orientaron hacia la valoración de la diversidad, destacando la importancia del trabajo colaborativo entre las carreras de Educación Diferencial, Psicología y Trabajo Social, así como el compromiso social en la construcción de espacios educativos más inclusivos y libres de discriminación.

 

Bibliografía:

Preciado, P. B. (2008). Testo yonqui: Sexo, drogas y biopolítica. Espasa.