Jefa de carrera de Ingeniería Civil Industrial de Santo Tomás Concepción fue reconocida como Ingeniera Destacada 2026

En el marco de la iniciativa El viaje de ser ingenieras 2026, Isabel Flores Cáceres, jefa de carrera de Ingeniería Civil Industrial de Santo Tomás Concepción, fue reconocida como Ingeniera Destacada 2026. Esta distinción busca visibilizar a mujeres que, a través de su trayectoria, liderazgo, investigación, innovación o contribución al desarrollo de la ingeniería, generan un impacto significativo en sus organizaciones, comunidades y en el país.

El reconocimiento es otorgado por la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad Santo Tomás junto a la organización Mujeres Ingenieras de Chile, y destaca no solo los logros profesionales, sino también su capacidad para inspirar a nuevas generaciones de mujeres interesadas en desarrollarse en el área.

Durante esta segunda versión del reconocimiento fueron distinguidas 22 profesionales a nivel nacional en áreas como producción, academia, innovación e investigación. En el caso de Isabel Flores, su trayectoria fue destacada por su aporte en el ámbito productivo regional y académico.

La académica valoró el reconocimiento como un logro colectivo más que individual. “Detrás de uno hay muchas personas: la familia, que acompaña en los momentos buenos y difíciles, y también la familia profesional, integrada por autoridades, colegas y, especialmente, los estudiantes que me han apoyado en todo este proceso”, expresó.

Además, destacó que este tipo de distinciones también tienen un impacto positivo en la comunidad estudiantil.

“Los estudiantes sienten que la formación que les estamos entregando es de excelencia. Desde que asumí este desafío, mi compromiso ha sido que Ingeniería Civil Industrial Santo Tomás sea la mejor opción a nivel regional, y que ese trabajo haya sido valorado en tan poco tiempo lo recibo con gratitud y humildad”, dijo.

Isabel además contó que uno de los aspectos que marcó su trayectoria fue desarrollarse profesionalmente en entornos históricamente masculinizados, un sector donde muchas veces fue la única mujer en el equipo. Esto la impulsó a comprometerse con incentivar a niñas y mujeres a incorporarse a la ingeniería, para así aportar una mirada más social, inclusiva y equitativa.

En esa línea, reconoció los avances que se han producido en materia de participación femenina, aunque mencionó que aún existen desafíos pendientes. “Ha habido grandes avances desde que estudié y entré al mundo laboral, pero todavía las mujeres debemos demostrar constantemente que somos igual de capaces. Esa es una lucha que muchas veces no enfrentan los hombres y que puede retrasar nuestro acceso a ciertas oportunidades, aun teniendo las mismas competencias”, reflexionó.