El regalo de la astronomía a la salud mental
Nuestros ancestros entendían la interpretación astronómica como parte de su cosmovisión, reconociéndola como parte de su ritmo de vida (siembra, cosecha, etc.), valorando instancias periódicas de contemplación de los astros en su vida habitual. Debemos entonces, reconocer que la astronomía tiene una raíz entrelazada en la historia de nuestra especie.
Hoy contamos con evidencia sobre el bienestar que tiene para nuestra salud mental el estar en contacto con la naturaleza, para el desarrollo de la resiliencia, recuperar energía cognitiva y lidiar con el estrés psicofisiológico. Siendo la observación de las estrellas una actividad que ha demostrado relajación, favoreciendo la atención plena, el estado de asombro, entregando fluidez del tejido de nuestra realidad y entregando perspectiva a nuestra existencia, según lo señalado por la Oficina de Astronomía para el Desarrollo (OAD), que han compartido evidencia de los resultados de su proyecto “Astronomía para la salud mental” desarrollado en África.
El Dr. En astrofísica y monje Zen, Mark Westmoquette, autor del libro El universo consciente, un viaje a través del cosmos interior y exterior nos señala “Las estrellas están ahí para todos, pueden guiarnos al mismo tiempo que anclarnos”, puesto que no son necesarias aplicaciones, telescopios o aparatos costosos, ni siquiera saber de astronomía, para beneficiarnos de la influencia de los astros en nuestra salud física y mental, sino darnos el tiempo de estar en la obscuridad, contemplando el cosmos para pasar de la fijación de nuestros sentimientos a una perspectiva más amplia.
Quizá lo que necesitamos es volver a visualizar nuestras vidas desde una perspectiva más cósmica para mejorar muchas de las enfermedades de salud mental contemporáneas.