Mi juego, tu rehabilitación: proyecto de Santo Tomás Concepción impulsa innovación tecnológica para mejorar la calidad de vida de personas mayores

  • Por cuarta vez consecutiva, el proyecto Mi juego, tu rehabilitación fue seleccionado como ganador de los Fondos de Innovación Social Santo Tomás 2025, consolidándose como una de las iniciativas más relevantes de rehabilitación e inclusión gerontológica desarrolladas por UST Concepción.

Liderado por la carrera de Terapia Ocupacional, el proyecto Mi juego, tu rehabilitación incorpora tecnología aplicada a la salud —realidad virtual inmersiva y no inmersiva, dispositivos electrónicos, hardware y software especializado— para ofrecer intervenciones terapéuticas innovadoras que fortalecen la funcionalidad, autonomía, participación social y calidad de vida de personas mayores, especialmente residentes de Establecimientos de Larga Estadía (ELEAM).

Innovación social que evoluciona versión a versión

Recientemente, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer nuevas estimaciones de la población, en base al informe 2024. Según las proyecciones, el país alcanzaría su punto máximo poblacional en 2035, con 20.643.490 habitantes. Sin embargo, el informe advierte un cambio estructural en la dinámica demográfica, estimando que en 2028, producto de la continua caída de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida, las defunciones superarían a los nacimientos, anticipando un descenso paulatino de la población, a partir de 2036.

En un país donde el envejecimiento acelerado demanda políticas públicas más pertinentes y una mayor preparación de los equipos de salud, iniciativas como esta permiten responder a necesidades crecientes de bienestar físico, mental y emocional en la vejez.

Para su líder, Diego Barría, académico de Terapia Ocupacional UST Concepción, esta cuarta ejecución marca un avance significativo. “Ha sido profundamente significativo. Esta continuidad demuestra que la iniciativa es pertinente, efectiva y valorada por la comunidad. Cada versión ha integrado aprendizajes y actualizado las estrategias de intervención, como ocurrió este 2025 con la incorporación de la tecnología BlazePod”, explica.

A lo largo de sus ediciones, el proyecto ha mostrado impactos comprobables en áreas motoras, cognitivas y sociales, respaldados por evaluaciones técnicas y encuestas de satisfacción aplicadas a participantes y equipos profesionales.

Barría añadió que dirigir el proyecto implicó coordinar equipos interdisciplinarios, realizar capacitaciones, acompañar procesos formativos estudiantiles y mantener un enfoque centrado en la dignidad, autonomía y funcionalidad de las personas mayores:

“La innovación social, cuando se vincula con la evidencia, la tecnología y el trabajo comunitario, puede generar impactos reales y sostenibles en contextos de vulnerabilidad” comentó.

Formación con sentido humano y tecnológico

El proyecto se ha consolidado como una instancia formativa clave para estudiantes de Terapia Ocupacional de UST Concepción, al permitirles trabajar en contextos reales donde convergen teoría, práctica, ética e innovación.

“Esta experiencia favorece el razonamiento clínico, la planificación de intervenciones y la adaptación de estrategias a las necesidades de personas mayores. La incorporación de tecnologías educativas amplía su mirada sobre herramientas terapéuticas actuales y su uso responsable”, señala Barría.

De esta forma, los estudiantes fortalecen competencias clínicas, desarrollan sensibilidad social y adquieren capacidades de innovación coherentes con el perfil de egreso y el sello formativo Santo Tomás, orientado al compromiso con la comunidad y la mejora de la calidad de vida en contextos vulnerables.

Desafíos de implementar tecnología en contextos gerontológicos

Como todo trabajo en terreno, la edición 2025 enfrentó desafíos importantes. Uno de los principales fue adaptar la tecnología BlazePod a un contexto institucional con personas mayores con diversidad funcional, cognitiva y sensorial, lo que exigió ajustes continuos en protocolos, actividades y niveles de complejidad.

“Debimos resguardar seguridad, accesibilidad y pertinencia terapéutica. Compatibilizar los tiempos y dinámicas propias del ELEAM con los objetivos del proyecto exigió mucha coordinación y flexibilidad” explicó Barría.

Estas dificultades se abordaron mediante observación clínica, retroalimentación permanente y trabajo colaborativo con los equipos del establecimiento.

Beneficiarios directos e indirectos

En esta edición, de un total de 60 residentes del ELEAM, un porcentaje significativo de personas mayores resultaron beneficiadas directamente, cumpliendo criterios funcionales y cognitivos que permitieran una participación segura y significativa.

Otros beneficiarios relevantes fueron:

  • Equipos interdisciplinarios del ELEAM (Terapia Ocupacional y Kinesiología), que ampliaron sus estrategias terapéuticas.
  • Estudiantes de Terapia Ocupacional, quienes fortalecieron su formación mediante experiencias prácticas con tecnología aplicada a la rehabilitación gerontológica.

Proyección y continuidad para 2026

Los próximos desafíos del proyecto apuntan a profundizar la experiencia por medio de la mejora de los protocolos de intervenciones, fortalecer la sistematización de resultados y robustecer la evaluación de impacto en funcionalidad, desempeño y participación de las personas mayores.

Para Barría, la continuidad es clave. “Existe una alta motivación para continuar con el proyecto el próximo año. La experiencia acumulada y la excelente recepción refuerzan la intención de seguir creciendo, ampliar el alcance y potenciar el trabajo interdisciplinario”.

Mi juego, tu rehabilitación continúa consolidándose como un modelo de innovación social que integra evidencia, tecnología y trabajo comunitario para mejorar la calidad de vida de personas mayores. Al mismo tiempo, formar profesionales con sentido humano, competencias técnicas y capacidad de aplicar tecnologías innovadoras y nuevas estrategias en la rehabilitación para generar impactos reales y sostenibles en contextos gerontológicos.