Vocación y pasión al servicio de la comunidad

Tomasino realiza taller gratuito de defensa personal

Cuando Nicolás Vázquez Inzunza tenía 16 años y cursaba tercero medio, vio en un taller de Kenpo Karate la solución para afrontar el acoso escolar que recibía por parte de sus compañeros. Hoy, con 24 años, el estudiante de tercer año de la carrera Preparador Físico en Santo Tomás Puente Alto y cinturón negro de artes marciales, se apoya en la misma disciplina para enseñar a los más vulnerables a defenderse.

“La verdad es que cuando entré a Kenpo Karate fue para aprender a defenderme, porque me hacían mucho bullying. Sin embargo, a medida que fui practicando y desarrollándome en el deporte, me di cuenta que lo que más me gustaba era enseñar, poder traspasar todo lo que aprendí a niños o personas más indefensas” señaló.

Su constante motivación y ganas de ayudar a las personas, no le permitieron quedarse indiferente ante el actual incremento en los índices de acoso y violencia hacia las mujeres. Por esta razón, decidió crear un taller gratuito de defensa personal.

“Cada vez que veía o leía sobre hechos de violencia en las noticias y en redes sociales me preguntaba ¿por qué no hacer algo al respecto? Como doctor en artes marciales sabía que podía ayudar a las mujeres, de alguna forma, a sentirse más seguras en las calles, enseñándoles a efectuar una defensa personal cuando se encuentren en algún problema” afirmó.

Con esto en mente, y con el apoyo de su familia, convocó a su comunidad local en una una plaza pública para enseñarles movimientos básicos de defensa personal.

“El taller cumple con el objetivo de aprender cosas básicas de defensa -explica- que ayuden a las personas a resolver un problema sin mayor inconveniente, dejando atrás el miedo. Esto, a través de técnicas sencillas y movimientos fáciles que todo el mundo pueda aplicar, desde niñas hasta adultas mayores”.

Finalmente manifestó que aunque la iniciativa es dirigida hacia mujeres, también “es una invitación para toda la familia, ya que siempre es bueno prender algo nuevo, sobre todo si es un aporte para la comunidad para que se sientan cómodos, protegidos y seguros de sí mismos en situaciones de peligro”.

De este modo Nicolás ha logrado un armonioso equilibrio entre su historia y experiencia con el Karate y sus estudios de Preparador Físico, que sin duda le fueron de ayuda para levantar este taller.