Democratizar el acceso a la tecnología en el agro, un cambio necesario.

En la agricultura del siglo XXI, el uso eficiente de los recursos disponibles, el cuidado del medio ambiente y la inocuidad alimentaria, son aspectos claves que definen el actuar y el fin último de cada uno de sus procesos.

Hoy en día, más del 70% del consumo de agua potable a nivel mundial procede del sector agrícola,  y las plagas y las enfermedades ocasionan pérdidas superiores al 15% de la producción. Además, incorrectas aplicaciones de productos fitosanitarios, fertilizantes o condiciones climáticas adversas, no sólo ocasionan pérdidas en la producción sino también en la calidad de los productos.

Por lo anterior, el sector agrícola  debe adaptarse a estas problemáticas y la innovación tecnológica es la mejor herramienta disponible para ello, en donde el uso de Sensores Inalámbricos permite monitorear, predecir y optimizar la gestión y los recursos de la actividad agrícola en tiempo real.

Sin embargo, a pesar de los enormes beneficios que la adopción de esta tecnología trae consigo, hoy por hoy solo es utilizada por un muy pequeño número de productores, generalmente acotado a grandes predios, y no ha sido posible masificarla, principalmente por el poco conocimiento que existe al respecto, generando prejuicios respecto a su costo y complejidad de instalación y operación.

Para ayudar a terminar con estos mitos, las carreras del área de Informática y Recursos Naturales se han unido en un innovador proyecto que busca democratizar el acceso al uso de sensores para controlar variables climáticas en invernaderos, a través del desarrollo de cápsulas informativas, desarrolladas por estudiantes de sus carreras, que sirvan como un primer insumo para acercar esta tecnología a pequeños agricultores de la región de Ñuble, permitiéndoles un mayor control de sus cultivos,  una mayor capacidad de reacción ante imprevistos y con esto una optimización de los recursos cada vez más escasos.