Cada Día Internacional de la Mujer, conmemorado el 8 de marzo, nos invita a reconocer los logros extraordinarios de las mujeres a lo largo de la historia y a reflexionar sobre los avances y desafíos que aún persisten en materia de igualdad.

En este contexto, es fundamental recordar a Eloísa Díaz Insunza, pionera de la educación superior femenina, quien en 1887 se convirtió en la primera mujer en obtener el título de médica en Chile y en América Latina. Su valentía abrió un camino que permitió a muchas mujeres seguir sus pasos y contribuir a la sociedad desde distintas disciplinas.

A lo largo de la historia, numerosas mujeres han dejado huellas profundas en diversas áreas del conocimiento y la cultura. La científica Marie Curie, por ejemplo, fue la primera mujer en recibir un Premio Nobel y la única persona en obtenerlo en dos campos científicos distintos- física y química- gracias a sus investigaciones pioneras sobre la radiactividad.En la literatura, la obra de Virginia Woolf ha sido clave para visibilizar las desigualdades de género y promover la reflexión sobre los derechos de las mujeres. En el ámbito artístico, Frida Kahlo dejó un legado imborrable, desafiando normas tradicionales y explorando con profundidad la identidad femenina a través de su obra.

Si bien los avances han sido significativos, aún existen desafíos. No obstante, es posible observar cambios importantes, especialmente en la participación y el intercambio de roles que durante mucho tiempo fueron considerados exclusivos de uno u otro género. Hoy, las nuevas generaciones viven esta cooperación de manera cada vez más natural, gracias al legado de aquellas mujeres pioneras que impulsaron estos cambios.

Actualmente, más del 50% de quienes cursan estudios de educación superior en Chile son mujeres, reflejando un progreso importante en términos de inclusión y acceso.

Cada día, más mujeres destacan en ámbitos como la ciencia, la educación, la medicina, la política o el arte, transformando no solo sus disciplinas, sino también sus comunidades.Asimismo, el impacto de la participación laboral femenina se observa en todos los niveles, incluidos los cargos directivos.

Las mujeres que acceden a estos espacios aportan miradas diversas que enriquecen la toma de decisiones y contribuyen a generar entornos laborales más inclusivos.Desde esta perspectiva, en este nuevo Día Internacional de la Mujer reconocemos a figuras como Eloísa Díaz Insunza -quien además será el personaje Sello de Santo Tomás durante 2026- y a todas aquellas mujeres que, con su trabajo y convicción, continúan abriendo caminos en la educación y en la sociedad.

Laura Bertolotto Navarrete Rectora Santo Tomás Valdivia-