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Humanización del cuidado: Académicas de Enfermería UST se certifican en reconocido programa internacionalRevelan el rol clave de las orcas en la cadena trófica en el estrecho de Magallanes

Publicado originalmente en El Magallanes
Las comunidades ecológicas exhiben patrones estructurales: los organismos pequeños se encuentran en mayores cantidades en la base de la cadena trófica, mientras que los organismos más grandes ocupan niveles superiores y son menos abundantes. El análisis de la cadena alimenticia es un método clave para comprender la función de las diferentes especies en un ecosistema. Este es el enfoque de estudio de la bióloga marina Dra. Daniela Haro, investigadora del Centro Bahía Lomas de la Universidad Santo Tomás.
Examinando las interacciones entre presas y depredadores, se pueden determinar sus posiciones en la cadena alimenticia. A través de este análisis, se revelan interacciones directas e indirectas entre las especies, evidenciando la importancia y el rol de cada organismo para mantener el equilibrio en el ecosistema marino. En esta línea, el papel de los grandes mamíferos marinos en las comunidades, a través de interacciones como la depredación o la competencia, aún ha sido poco examinado.
La Dra. Daniela Haro postula que aún faltan estudios que analicen el rol desempeñado por las diferentes especies de mamíferos marinos en el funcionamiento de las redes tróficas. Estas indagaciones son necesarias para examinar la magnitud de sus interacciones, aunque son difíciles de llevar a cabo debido a la complejidad de realizar investigaciones a gran escala en estos ecosistemas marinos. Los mamíferos marinos son consumidores versátiles que se alimentan en varios niveles tróficos de los ecosistemas.
Consumen una amplia variedad de presas, desde productores primarios (como microalgas consumidas por manatíes y dugongos), hasta consumidores primarios y secundarios, que son depredados por grandes ballenas y delfines. Los depredadores tope, como las orcas, incluso cazan peces y otros mamíferos marinos, incluidos los cetáceos.
Ejemplo de estudio en el Estrecho de Magallanes
En la Región de Magallanes se han registrado al menos 34 especies de mamíferos marinos, destacando las ballenas jorobadas, las ballenas sei, el delfín austral, el lobo marino común y el lobo fino austral, entre otras. El estudio de la Dra. Daniela Haro examina el rol ecológico de estos mamíferos marinos, según su función en el ecosistema de acuerdo con sus hábitos alimenticios y su depredación en la red trófica. Esta investigación ha sido publicada recientemente en la revista internacional Ecological Modelling y fue desarrollada en conjunto con colegas de la Universidad Santo Tomás, la Universidad de Concepción y el Instituto Politécnico Nacional de México.
Modelo trófico del Estrecho de Magallanes
Se creó un modelo de la red alimenticia para representar la cuenca central del Estrecho de Magallanes, en un área aproximada de 4500 kilómetros cuadrados, desde Segunda Angostura hasta Paso Tortuoso. Esta zona tiene una gran densidad de mamíferos marinos, siendo un sitio de alimentación para ballenas jorobadas y sei, delfines, orcas, focas y lobos marinos.
Este modelo consideró 27 grupos funcionales, incluyendo las presas de los mamíferos marinos, los principales componentes del sistema (como plancton, zooplancton y consumidores secundarios) y los principales recursos pesqueros. La dieta se estimó a partir de observaciones directas de eventos de alimentación en el área de estudio, análisis de isótopos estables, contenido estomacal de animales varados y estudios de heces.
El papel de las orcas en la cadena trófica
Las orcas fueron el grupo con mayor impacto en la biomasa de los demás grupos del ecosistema, ejerciendo un 89% de impacto negativo en los lobos finos australes, 83% en el lobo marino común, 81% en pingüinos y 56% en aves marinas. Siguiendo a las orcas, el lobo marino común también mostró un importante efecto depredador sobre el salmón (67%).
Por el contrario, en los impactos tróficos positivos, las orcas mostraron un fuerte efecto positivo en la biomasa del salmón (52%), pejerreyes (44%) y robalo (42%). Los resultados del estudio confirman que las orcas influyen en la biomasa de los grandes depredadores en este ecosistema, como los lobos marinos y las aves marinas.
Aunque los tiburones (Mustelus mento, Schroederichthys bivius, Rythaelurus canescens y Deania calcea) habitan el área de estudio, son de tamaño pequeño y no hay informes de que se alimenten de lobos marinos y aves marinas. Por lo tanto, el 100% de la mortalidad atribuida a la depredación de grandes depredadores en el área de estudio se asignó a las orcas.
Las orcas son una especie cosmopolita que puede alimentarse de una gran diversidad de presas y afectar la estructura de las comunidades marinas, teniendo un alto impacto en la biomasa y el comportamiento de sus presas. Los hallazgos en el Estrecho de Magallanes indican que las orcas cumplen el rol de especie clave, ejerciendo un impacto significativo en la biomasa de otros grupos en el ecosistema, a pesar de su baja biomasa relativa.
Se ha documentado la presencia de orcas en el Estrecho de Magallanes, con individuos tanto del tipo A como del tipo D. Sin embargo, a pesar del registro de 34 especies de mamíferos marinos en la región, se conoce poco sobre la ocurrencia, dieta y comportamiento de las orcas. En el área de estudio, se ha registrado una mayor frecuencia de orcas durante los meses de primavera y otoño, con eventos de alimentación reportados en lobos marinos y aves marinas.
Conclusiones
El estudio concluye que los mamíferos marinos en el Estrecho de Magallanes ocupan diferentes posiciones tróficas en la red alimentaria, desde niveles intermedios hasta depredadores tope. En cuanto al rol ecológico de estas especies, los hallazgos destacan el papel de las orcas como especies clave, presentando el mayor impacto trófico en la biomasa de otros grupos.
Las orcas potencialmente controlan la biomasa de grandes depredadores, como lobos marinos y aves marinas, favoreciendo el aumento de la biomasa de peces como el salmón, pejerreyes y robalos. Los resultados también indican que el lobo marino común ejerce un alto impacto en la biomasa del ecosistema, siendo un importante depredador de salmones y congrios. Las ballenas jorobadas fueron consumidores significativos dentro de la red trófica, causando más del 40% de la mortalidad de sardinas australes, pingüinos y langostinos de los canales.
Se sugiere realizar estudios para determinar la abundancia poblacional de la ballena sei, los delfines y el lobo fino austral en el Estrecho de Magallanes, lo que permitiría inferir con mayor precisión su consumo e impacto en la red trófica de este ecosistema.