SANTO TOMÁS VIÑA DEL MAR PROMUEVE LA FRATERNIDAD Y SOLIDARIDAD A TRAVÉS DEL DIÁLOGO Y LA REFLEXIÓN

Con el propósito de reflexionar sobre la importancia de la fraternidad y la solidaridad en la formación profesional y en la convivencia social, Santo Tomás Viña del Mar desarrolló una jornada de diálogo y reflexión junto a estudiantes y académicos, en el marco de la promoción de los valores institucionales.

La actividad convocó a estudiantes de distintas carreras, quienes participaron activamente en un espacio de conversación que permitió abordar el significado de estos valores y su aplicación en los distintos entornos sociales, educativos y profesionales.

La jornada contó con las intervenciones de los académicos Manuel Barros, Rodrigo Helguera y Patricia Romo, quienes compartieron sus perspectivas sobre la importancia de incorporar una dimensión humana al ejercicio profesional. Asimismo, estuvo presente el docente Ramón Uzcátegui, quien participó de esta instancia de reflexión.

Pedro Mayorga, director de Formación e Identidad de Santo Tomás Viña del Mar, explicó que esta iniciativa forma parte de una serie de actividades orientadas a fortalecer los valores institucionales, cuyo foco durante este año está puesto en la fraternidad y la solidaridad.

“Queríamos generar una discusión respecto de cómo, a partir de su profesión, los estudiantes también pueden realizar actos de solidaridad. La idea es comprender que el deber profesional no puede estar vacío, sino que debe llenarse de contenidos humanos. La solidaridad y la fraternidad son fundamentales para una buena convivencia”, señaló.

La actividad también se vinculó con la figura de Eloísa Díaz, personaje sello asociado a los valores institucionales de este año, recordando su aporte como médico a la alimentación de niños y niñas en situación de vulnerabilidad durante comienzos del siglo XX.

La participación estudiantil fue uno de los aspectos centrales de la jornada. Benjamín Fernández, estudiante de segundo año de Psicología, valoró la posibilidad de profundizar en la identidad humana y en la relación con los demás.

“Fue una actividad muy reflexiva desde la profundidad del ser humano, como la identidad y cómo podemos ser solidarios y fraternos con otros en entornos sociales o académicos”, señaló.

Por su parte, Belén Vargas, también estudiante de segundo año de Psicología, destacó la necesidad de generar más espacios de conversación y pensamiento crítico dentro de la formación profesional.

“Este tipo de oportunidades son totalmente necesarias. Como profesionales tenemos que tenerlas dentro de nuestra formación. Necesitamos un espacio de diálogo donde cuestionarnos, debatir y encontrar opiniones distintas para seguir formándonos y, como digo, ser personas”, expresó.