Primera ceremonia de investidura de Pedagogía en Educación Parvularia marca un hito en Santo Tomás La Serena

La actividad reunió a estudiantes, autoridades, académicos y familias, marcando el inicio de una nueva etapa en la formación profesional de las futuras educadoras de párvulos.

Con emoción y acompañadas por sus familias, las estudiantes de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia, Plan de Prosecución de Estudios, participaron en la primera ceremonia de investidura de la carrera, realizada el miércoles 26 de agosto en el auditorio del edificio Libertad de Santo Tomás La Serena.

La ceremonia representa un importante hito en el proceso formativo de las estudiantes, ya que simboliza el inicio de sus prácticas formales y un paso significativo hacia el rol de liderazgo y responsabilidad que asumirán como futuras educadoras de párvulos. La actividad contó con la presencia de autoridades, directivos, académicos y familiares, quienes acompañaron a las estudiantes en este especial momento. Asimismo, la jornada incluyó presentaciones artísticas que aportaron un componente especial a la ceremonia.

Para la jefa de programa de Pedagogía en Educación Parvularia, Lizette Arancibia, esta primera investidura representa un precedente para quienes continuarán su formación en la carrera. “Para mí fue una ceremonia muy significativa, no sólo porque es la primera investidura de la carrera, sino también porque en cada detalle y discurso que se entregó se plasmó el sello de nuestro equipo: un trabajo colaborativo y afectuoso, con ganas de acompañar a las estudiantes en este bello camino de formación”, señaló.

Uno de los momentos más significativos de la ceremonia estuvo marcado por el mensaje entregado por las propias estudiantes. Yeimy Carvajal relató el discurso, escrito con la colaboración de su compañera Denisse Rojas, ambas estudiantes de Pedagogía en Educación Parvularia, Plan de Prosecución de Estudios.

“Que este delantal verde nos recuerde el compromiso que tenemos con la primera infancia… nuestra misión es mucho más grande, es abrir las puertas del asombro, estimular la curiosidad, la imaginación y la creatividad, abrazar la diversidad y asegurarnos de que cada niño y niña crezca en un ambiente seguro, lleno de afecto, respeto y dignidad”, expresaron durante la ceremonia.

Esta primera investidura no sólo marca un precedente para las futuras generaciones de estudiantes de la carrera, sino que también permitió que las familias fueran parte de un momento fundamental en el camino hacia la formación de nuevas profesionales comprometidas con la educación y el desarrollo integral de la primera infancia.