El estudio, publicado en la revista European Journal of Human Movement, demostró que un protocolo de solo 10 días de entrenamiento de la musculatura inspiratoria permitió mejorar indicadores como el VO₂max, el umbral ventilatorio, la fuerza inspiratoria y la regulación cardiovascular en corredores aficionados.

Una investigación desarrollada por académicos de la Universidad Santo Tomás (UST) evidenció que un protocolo breve de entrenamiento de la musculatura inspiratoria puede generar mejoras significativas en el rendimiento cardiorrespiratorio y en la regulación del sistema cardiovascular de corredores aficionados.

El estudio, titulado “Effects of a Brief Inspiratory Muscle Training Protocol on Cardiorespiratory Performance and Autonomic Modulation in Amateur Runners”, fue publicado recientemente en la revista científica European Journal of Human Movement y contó con la participación de los investigadores Javier Russell, Sergio Acuña, Matías Henríquez, Sebastián Norambuena y Alexis Espinoza.

La investigación evaluó los efectos de un protocolo de entrenamiento de la musculatura inspiratoria de solo cinco minutos diarios durante 10 días, observándose mejoras en parámetros asociados al rendimiento físico, entre ellos el VO₂max, el segundo umbral ventilatorio y la presión inspiratoria máxima. Asimismo, se identificaron cambios favorables en la modulación autonómica y en la variabilidad de la frecuencia cardíaca.

En términos simples, los resultados muestran que entrenar los músculos que utilizamos para respirar durante el ejercicio también puede contribuir a que el organismo responda de mejor manera frente a una actividad aeróbica como correr.

Una forma sencilla de entender el entrenamiento respiratorio

El director de la carrera de Kinesiología de la UST, Dr. Alexis Espinoza, explica que la musculatura inspiratoria puede entrenarse de manera similar a otros grupos musculares.

“Entrenar la musculatura inspiratoria es similar a ejercitar otros músculos más tradicionales, como los muslos, brazos o abdomen. La diferencia es que los músculos respiratorios participan activamente durante el ejercicio aeróbico o el running. Tener una correcta adaptación de estos músculos permite retrasar la aparición de la fatiga y mejorar la performance”, señala.

De esta manera, una de las principales novedades del estudio está relacionada con la brevedad del protocolo. Cinco minutos de entrenamiento diario durante un período de 10 días fueron suficientes para generar cambios en distintos indicadores relacionados con el rendimiento cardiorrespiratorio.

Para los corredores aficionados, este tipo de estrategia podría resultar especialmente atractiva debido a que se trata de un entrenamiento complementario que requiere poco tiempo y que puede incorporarse a una rutina habitual de actividad física.

Más allá del rendimiento: la importancia de la regulación cardiovascular

Uno de los aspectos relevantes de la investigación es que los efectos observados no se limitaron al rendimiento físico. El estudio también identificó cambios en la modulación autonómica y la variabilidad de la frecuencia cardíaca, indicadores relacionados con la capacidad del organismo para regular y adaptar su funcionamiento cardiovascular.

“Además de mejorar la capacidad aeróbica y cardiorrespiratoria, el entrenamiento de la musculatura inspiratoria puede generar efectos positivos sobre la función autonómica. Esto significa que, posterior al ejercicio y en condiciones de reposo, puede observarse una menor activación del sistema cardiovascular y una mejor regulación del sistema nervioso autónomo, favoreciendo un estado de menor estrés cardiovascular”, explica Espinoza.

El académico agrega que este resultado adquiere especial relevancia en personas que presentan antecedentes de alteraciones metabólicas, quienes pueden tener una mayor activación cardiovascular incluso estando en reposo.

“En este contexto, el entrenamiento de la musculatura inspiratoria podría contribuir a mejorar la modulación autonómica, lo que puede reflejarse en cambios favorables en la variabilidad de la frecuencia cardíaca, indicador de la capacidad de adaptación y regulación del sistema cardiovascular”, sostiene.

Investigación aplicada a las necesidades de las personas

Para el Dr. Alexis Espinoza, este trabajo también refleja el aporte que puede realizar la investigación universitaria al desarrollo de nuevas estrategias tanto para el ámbito deportivo como para la salud.

“Sin duda, el aporte desde la academia es muy importante para generar evidencia que permita transformar el conocimiento en estrategias concretas y aplicables”, destaca.

En esta línea, señala que el desarrollo de investigación en Kinesiología desde la UST permite abordar problemáticas desde una perspectiva aplicada, generando conocimiento que puede tener impacto directo en distintos ámbitos.

“Desarrollar investigaciones en Kinesiología y generar impacto tanto en el ámbito deportivo como en salud permite aportar soluciones prácticas a las necesidades de la población, fortalecer la toma de decisiones basada en evidencia y, al mismo tiempo, enriquecer la formación de nuestros estudiantes”, afirma.

El director de Kinesiología agrega que este enfoque permite que la investigación trascienda el ámbito académico y pueda convertirse en herramientas concretas para las personas. “La investigación no queda solo en el ámbito académico, sino que se traduce en herramientas que pueden contribuir directamente a mejorar la prevención, la rehabilitación y el rendimiento físico”, concluye.

Los resultados abren nuevas posibilidades para continuar estudiando el papel del entrenamiento de la musculatura inspiratoria, tanto en personas físicamente activas como en distintos contextos clínicos y deportivos, fortaleciendo una línea de investigación que busca comprender cómo intervenciones breves y específicas pueden contribuir a mejorar la salud y el desempeño físico.