La Escuela de Verano 2026, organizada por la carrera de Trabajo Social de la Universidad Santo Tomás, concluyó con éxito tras impartir seis módulos especializados, diseñados para fortalecer competencias tanto académicas como profesionales. Esta iniciativa estuvo dirigida a estudiantes, egresados, adultos mayores y a la comunidad en general.

Durante la ceremonia de clausura, la directora de la carrera de Trabajo Social, Dra. Isabel Montecinos Romero, destacó la trayectoria de esta Escuela de Verano, que ha alcanzado diez versiones, agradeciendo especialmente a los académicos y académicas por su compromiso y aporte en la formación de los participantes, y subrayando que este proyecto es un pilar significativo para estudiantes y diversos actores relevantes de la Región de Arica y Parinacota.

“Liderar esta iniciativa cada año permite generar un espacio de perfeccionamiento gratuito que fomenta la interacción entre distintos integrantes de la comunidad”, comentó.

Asimismo, resaltó el valor del módulo diseñado exclusivamente para personas mayores del barrio Esmeralda, titulado «Personas mayores: estrategias para fortalecer el bienestar en la vejez».

La relevancia de integrar las experiencias de la comunidad quedó reflejada en el testimonio de Olga Flores Ríos, vecina del barrio Esmeralda y participante del módulo para personas mayores. Olga dijo que “los contenidos aprendidos trascendieron al ámbito teórico y se convirtieron en herramientas útiles para su vida cotidiana”. Además, elogió la colaboración continua entre la carrera de Trabajo Social y la comunidad, señalando que “este trabajo conjunto genera valiosos espacios de aprendizaje mutuo en el territorio”.

En el evento de cierre, se entregaron un total de 85 certificados a quienes completaron la totalidad del programa con un 100% de asistencia. Asimismo, se reconoció especialmente a tres participantes que culminaron satisfactoriamente todos los módulos, destacándolos por su dedicación, esfuerzo y constancia durante el proceso.

Con una mirada hacia el futuro, la Escuela de Verano proyecta continuidad para los próximos años. Se reafirma como una plataforma académica que integra teoría, práctica y comunidad, fortaleciendo tanto la formación integral de los profesionales del trabajo social como el progreso social de la región.