¿Influye la fe en los negocios? Estudio analiza cómo los emprendedores religiosos construyen su identidad empresarial

  • Académico de Santo Tomás Los Ángeles publica investigación en revista internacional de alto impacto sobre identidad y emprendimiento religioso.
  • ¿Se puede hacer negocios guiado por la fe? ¿Un emprendedor religioso compite igual que uno secular? ¿Influye la religión en la forma de entender el éxito? Estas preguntas están en el centro de una reciente investigación publicada en la revista internacional Entrepreneurship & Regional Development, que analiza cómo empresarios latinoamericanos integran sus creencias religiosas en su identidad profesional.

Un relevante avance en investigación académica alcanzó la UST Los Ángeles luego de que Felipe Rifo, académico de la Facultad de Economía y Negocios y docente de la carrera Ingeniería Comercial, publicara el artículo “Constructing the identity of the religious entrepreneur: a master narrative approach” en la prestigiosa revista internacional Entrepreneurship & Regional Development, editada por Taylor & Francis y reconocida a nivel mundial en el ámbito de los estudios sobre emprendimiento y desarrollo regional.

El estudio, desarrollado en coautoría con el académico Carlos Poblete de la Universidad del Desarrollo, aborda una problemática emergente en la literatura internacional: la manera en que los emprendedores religiosos construyen su identidad profesional en contextos donde predominan lógicas de mercado secularizadas y altamente competitivas.

El estudio, se basa en entrevistas en profundidad a 39 emprendedores de tradición católica, protestante, judía, musulmana y bahá’í en distintos países de Sudamérica. A través de un enfoque cualitativo centrado en historias de vida, la investigación buscó comprender cómo estos empresarios negocian su identidad entre dos mundos que muchas veces parecen opuestos: la lógica del mercado y la convicción espiritual.

Uno de los hallazgos centrales es que los emprendedores religiosos no abandonan necesariamente las reglas del mercado, pero tampoco dejan su fe a un lado. En lugar de eso, construyen una narrativa propia donde ambas dimensiones dialogan, a veces en tensión y otras en integración.

La investigación identifica dos grandes modelos culturales que influyen en esta construcción identitaria. Por un lado, el modelo dominante del “empresario secular”, centrado en la competitividad, la rentabilidad y el crecimiento acelerado. Por otro, una visión alternativa que entiende el emprendimiento como una extensión de la vocación religiosa, donde el negocio también cumple un propósito ético, social o espiritual.

¿VENDEN MÁS LOS EMPRENDEDORES RELIGIOSOS?
El estudio no mide resultados financieros ni compara rentabilidades. Su foco está puesto en mostrar cómo muchos empresarios redefinen el concepto de éxito. Para algunos, el crecimiento económico es importante, pero no suficiente; el impacto social, la coherencia ética y la tranquilidad de conciencia forman parte de la ecuación. En ciertos casos, incluso prefieren perder oportunidades comerciales antes que actuar en contra de sus principios.

La investigación también revela que existen distintas estrategias frente a esta tensión. Algunos emprendedores separan completamente religión y negocio, manteniendo su fe en el ámbito privado. Otros intentan adaptar su discurso religioso a los estándares del mercado. Y un tercer grupo integra abiertamente su espiritualidad en la forma en que toman decisiones, contratan personas o definen el propósito de la empresa.

Según los autores, la religión funciona como un “marco cognitivo” que ayuda a interpretar fracasos, enfrentar crisis y sostener la motivación en escenarios de alta incertidumbre. En este sentido, más que garantizar mayores ventas, la fe opera como un recurso simbólico que influye en la forma en que se conciben el riesgo, el éxito y la responsabilidad empresarial.

El estudio aporta evidencia desde América Latina a un debate global sobre identidad, cultura y emprendimiento, mostrando que los negocios no son solo transacciones económicas, sino también espacios donde se juegan convicciones profundas sobre el sentido del trabajo y el rol del empresario en la sociedad.