“Hay que aprovechar todas las instancias que entrega la universidad”

Rodrigo Benítez, titulado hace pocos meses como kinesiólogo en UST Viña del Mar, participó en una jornada académica organizada por su Escuela, donde entregó consejos a las nuevas generaciones.

Terminar de estudiar, recibir el título profesional y empezar a buscar trabajo. Instancias que marcan los años finales en el paso de cada alumno por la universidad y que Rodrigo Benítez quiso reflejar en la conferencia que ofreció en el marco de la Semana de Kinesiología organizada en UST Viña del Mar. En dicha jornada académica, el joven viñamarino habló de las expectativas, miedos y vivencias que le tocó enfrentar en los últimos meses.

“En abril me llegó el título, ya soy kinesiólogo y ahora estoy estudiando un diplomado, aunque pronto voy a entrar a trabajar en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Gustavo Fricke, haciendo reemplazos”, señala como breve resumen de su situación actual.

En su presentación, Benítez se refirió tanto a lo bueno como a lo malo de su formación profesional. “Yo creo que eso es lo que hay mostrarle a los alumnos, lo que se van a enfrentar en sus internados. De los cuatro internados que hay que hacer, para mí es seguro que al menos uno va a ser malo. En mi caso, el último fue el más malo. Y eso hay que contarlo también”, asegura.

A pesar de esta declaración, llama a no tener miedo frente a esa experiencia “porque en cuarto año de universidad hay un acercamiento bastante concreto a la realidad de un paciente. Tenemos cuatro pasantías que duran de tres a cuatro semanas, donde te enseñan como poder trabajar con un paciente y eso sirve para llegar de mejor forma a los internados. Ahí uno tiene que presentar casos clínicos que son básicamente los mismos que luego vas a ver en los internados con un nivel de complejidad mucho mayor, pero no es algo tan terrible”.

Aprovechar oportunidades

Rodrigo Benítez también recuerda que en su paso por Santo Tomás no aprovechó todas las oportunidades que se ofrecían. “Se crean instancias donde uno puede participar, pero muchas veces la inmadurez provoca que uno diga ‘no, mejor me voy a la casa a dormir’. Yo ahora puedo mirar esto desde la otra vereda y darle un consejo a mis futuros colegas de que aprovechen las instancias que entrega la universidad. Nosotros somos sumamente críticos cuanto estamos adentro, criticamos por todo, pero cuando estamos afuera nos damos cuenta que efectivamente las oportunidades hay que generarlas”, comenta.

Respecto a su futuro laboral, se muestra feliz por tener la opción de ingresar al Hospital Gustavo Fricke. “Yo en enero todavía ni daba mi examen de título, mi profesor guía me llamó y me dijo que fuera a la UCI a dejar los papeles apenas los tuviera. Que te valoren el trabajo que hiciste en cuatro meses es sumamente bueno”, explica. En ese mismo sentido, asegura que “hay que hacer un buen internado, esa es al mejor carta de presentación que tiene uno”.

Y mientras muchos de sus colegas optan por el ámbito privado, Benítez cuenta que su vocación está en el servicio público. “A mí me gustaría trabajar en un hospital, porque allá uno aprende de todo. La parte económica es importante, pero no es lo fundamental, así que yo creo que por ahí voy a seguir, ésa es el área que me gusta”, resume.