Hace unas semanas atrás el gobierno lanzó el Programa de Energía Solar llamado “Transforma Energía”, el cual se convierte en la estrategia sectorial de alto impacto en el ámbito energético del país.

Es sabido que en los últimos años, la generación de energía eléctrica a través de fuentes de sistemas solares ha ido en aumento año a año en nuestro país, alcanzando 1 GW de potencia instalada al 2015. Esto llevó a que esta energía irrumpa en el último tiempo como una de las fuentes primarias de la matriz energética nacional con mayor posibilidad de crecimiento.

El potencial de Chile es enorme, considerando que en nuestro país se encuentran zonas geográficas con los más altos índices de radiación solar, en comparación a otras regiones en el mundo.

En este contexto, aparece un elemento clave: no sólo las grandes generadoras sacarán provecho de las bondades de la energía solar. Tal como ya ocurre en otros países del mundo, gracias a los cambios normativos, los usuarios de las redes eléctricas podrán inyectar energía al sistema, obteniendo una retribución económica. Por ejemplo, las viviendas que instalen paneles fotovoltaicos podrán aportar energía al sistema, compensando, en parte, el gasto eléctrico diario.

En un futuro cercano, la generación local de energía será un hecho, donde comunidades se pondrán de acuerdo para montar sus propios sistemas de energía solar y así abastecerse de electricidad. Pequeños emprendedores comprarán terrenos para montar esos sistemas y así recuperar la inversión a través de la venta de energía en un periodo de tiempo determinado.

Es importante seguir promoviendo los incentivos para que una mayor cantidad de personas incorporen estas tecnologías que, aparte de dar beneficios económicos, promueven la eficiencia energética y el cuidado del medio ambiente.