Durante el 2020 y 2021 el incremento de las publicaciones científicas sobre el Covid19 en la base de datos de la plataforma PubMed (motor de búsqueda en ciencias de la salud), ha sido de 144.758 publicaciones, y sólo en el 2021 se han generado 91.260 publicaciones científicas. La ciencia, más bien las personas que trabajan en ella han diseñado al menos tres tipos distintos de vacunas contra el SARS-CoV-2, de las cuales la comunidad tiene conocimiento a partir de los medios de comunicación de qué están compuestas, cuáles son sus efectos y cómo es su proceder en la formación de anticuerpos.

De las pandemias que han existido en el planeta, la que hoy estamos viviendo es la que nos ha transformado en espectador y la ciencia se encuentra transcurriendo en vivo y en directo, el público se ha involucrado e informado diariamente de tipos vacunas, contagio, brotes y cómo el virus puede generar efectos secundarios especialmente en nuestros niños, como por ejemplo el PIMS Síndrome Inflamatorio Multisistémico, del cual la ciencia ha tenido un rol muy importante identificando sintomatología la que es fundamental para un correcto tratamiento y curso de la enfermedad.

Si comparamos lo que ocurrió en la Pandemia de la Peste Negra que atacó entre los años 1347- 1350 principalmente a Europa, en esa época la ciencia no se encontraba preparada, luego 400 años más tarde se logró aislar a la bacteria que parasitaba las pulgas que se encontraban en ratones, la cura fue muy simple “eliminar los ratones”, sin embargo, para ello debieron trabajar un sin número de científicos con escasos medios y con la tecnología de ese entonces.

Ahora, en Chile, también están pasando cosas interesantes y revolucionarias debido a que en abril del 2020 un grupo de jóvenes científicos chilenos y australianos aislaron anticuerpos de alpacas capaces de neutralizar una de las variantes más peligrosas del COVID-19, la noticia dio vuelta al mundo y fue publicada en la revista National Geographic, sin embargo, es increíble que la investigación fuera financiada en junio 2021 por un laboratorio extranjero.

Hemos sido espectadores de cómo la ciencia ha avanzado tan rápido en tan poco tiempo transformándose en la única herramienta que tenemos para poder enfrentar la pandemia y lograr un futuro más seguro.

Precisamente para profundizar sobre la ciencia, nuevamente este año la Universidad Santo Tomás está organizando la 10° versión de la Feria de la Ciencia y Tecnología que se desarrollará los días 24 y 25 de agosto de manera virtual, una iniciativa consolidada en la zona sur que busca educar en los niños y jóvenes universitarios la relevancia que tiene la ciencia en el ecosistema, y de cómo hoy podemos hacernos parte para fomentar esta área que durante estos dos últimos años demostró ser vital para la salvación de la vida humana.