El Gerente de Asuntos Corporativos de PMI Chile desarrolló una conferencia organizada por la Facultad de Economía y Negocios de la UST, denominada “Philip Morris International – PMI, una historia de innovación”, donde detalló el exitoso tránsito de este gigante de los cigarrillos hacia una empresa que -sin dejar de lado su negocio de fondo- encontró la manera para convertirse en una compañía que desarrolla aparatos tecnológicos para fumadores.

Philip Morris nació como una tradicional compañía tabacalera en 1847 en el Reino Unido y se convirtió en el mayor actor de la industria, con alrededor del 15% de la participación del mercado, pero tras múltiples polémicas y líos judiciales, hace una década decidió cambiar su rumbo (mas no su negocio), reconociendo abiertamente que el cigarrillo es dañino para la salud de las personas.

Merino explicó que se trató de un “cambio de switch” y que hoy la invitación de la compañía es que ojalá nadie más se inicie en el acto de fumar en el mundo. No obstante, reconoció que existe otra realidad que indica que la OMS estima que para el año 2025 la cantidad de fumadores en todo el globo alcanzará hasta los 1.100 millones de individuos. Entonces, como la cifra -lejos de disminuir- irá en aumento, la pregunta es qué solución o herramienta le ofrecerá la industria a estas personas.

“Hace una década, la compañía comienza a hacer conciencia y resuelve que tenemos que trabajar para darle una alternativa menos dañina a esas personas. Así, comienza a invertir y cambiar su foco hacia la innovación y desarrollo, y nace el concepto que hoy mueve a la empresa ‘Un futuro libre de humo’, con más de 400 científicos buscando y descubriendo alternativas de producto para quienes no quieren o no pueden dejar de fumar”, relató el abogado en su exposición. “Hoy ya no nos denominamos como una tabacalera; somos una compañía tecnológica y la innovación es parte de nuestro ADN”, remató.

Así es como Philip Morris comenzó su “cruzada anti-humo” y desarrolló su dispositivo IQOS. “Este no es un cigarrillo; es un calentador de tabaco que no emite humo. Se calienta hasta 350° celsius, a diferencia de los 600° del cigarrillo. No se quema, por lo tanto eliminamos la existencia del humo; emite un vapor de agua, un aerosol”, describió el ejecutivo de PMI Chile. Luego explicó que “el humo es el transmisor de las sustancias tóxicas. Cuando uno fuma, quema el tabaco y genera combustión. Con este dispositivo, al no tener humo, reducimos el margen de sustancias tóxicas que pasan al organismo en aproximadamente un 95% respecto de un cigarrillo convencional”.

Embarcados en este camino, Merino reveló que “tenemos la ambición de dejar de vender cigarrillos en todo el mundo y que, para el 2025, al menos el 30% de nuestros clientes cambien a sus productos libres de humo. Creemos que es posible”. PMI proyecta que, para el mismo año, al menos 40 millones de fumadores de cigarrillos habrán cambiado a productos libres de humo ofrecidos por ellos.