Alumna de Técnico en Administración es una de las beneficiadas con entrega de computadores por parte de Santo Tomás

Margaret Calderón Álvarez, estudiante de la jornada vespertina en la sede Viña del Mar, agradeció el apoyo de la institución, especialmente de su jefe de carrera y director de área.

Margaret Calderón Álvarez, alumna de segundo año de Técnico en Administración en la sede Viña del Mar del Centro de Formación Técnica Santo Tomás, recibió uno de los notebooks que Santo Tomás está entregando en préstamo a aquellos estudiantes que no tienen computadores o que presentan dificultades mayores para conectarse a las aulas virtuales. Esta medida es una de las tantas que la institución anunció para apoyar a sus alumnos en medio de la crisis provocada por la pandemia de Covid-19.

La estudiante de la jornada vespertina comentó que hasta hace pocas semanas trabajaba como cajera bancaria y productora de eventos, empleos que perdió debido a la contingencia. Sin ingresos, no tenía opciones de comprar un notebook, por lo que se acercó a su jefe de carrera, Antonio Mella, para buscar ayuda por parte de la institución. Fue así como logró obtener uno de los computadores que Santo Tomás está entregando a alumnos en todas las sedes del país.

  • ¿Cómo fueron tus primeras semanas de aulas virtuales? ¿Tenías computador en ese momento?

“Fue muy complicado porque mi computador se había quemado y no tenía cómo ingresar porque mediante celular se me hizo imposible. Pero mi hermano tomó mi computador y otro malo que había en la casa y de esos dos hizo uno. Esa fue la forma en que me pude conectar después sin ningún problema, hasta que el computador que estaba arreglado también comenzó a fallar”.

  • ¿Cómo te enteraste de la posibilidad de obtener en préstamo un computador de Santo Tomás?

“Me vi muy afligida, así que le envié un correo a mi director y jefe de carrera, ya que estoy atravesando por un momento familiar complicado y además yo vivo con mi pareja (que es compañero de carrera) y él debe salir a trabajar porque de lo contrario no podemos pagar arriendo, comida y planes de celular. Yo tengo una productora de eventos y además soy cajera bancaria, pero me vi afectada con todo esto y no tengo un sueldo fijo a fin de mes. Por esto y varias razones más no podíamos comprar otro notebook o endeudarnos en uno. Así que mi jefe de carrera me llamó para contarme que había la posibilidad de que la institución me facilitara un notebook”.

  • ¿De qué manera te apoyó tu jefatura de carrera para obtener este beneficio?

“Gracias a Dios puedo decir que estoy en una buena institución, con profesionales pertinentes a su área. Siempre he recibido su ayuda y comprensión ante diversas adversidades. Director y jefe de carrera contestándome todos los correos y mi jefe de carrera llamándome para poder entregarme tranquilidad y esperanza ante una posible respuesta positiva”.

  • Eres estudiante vespertina, ¿cómo lo haces para ordenar tus horarios? ¿Sigues manteniendo la misma rutina de antes o has tenido que hacer cambios?

“Sí, soy estudiante vespertina. Claro que he tenido cambios ya que siento que estar en casa te genera más trabajo, quizás no tanto físico, pero sí mental, al menos en mi caso. Pero ahora que tengo el notebook cumplo con mis horarios de estudio, tareas y trabajos. Mi internet del celular a veces falla, pero eso no es un gran problema”.

  • ¿Sientes que los estudiantes vespertinos son más responsables con sus clases?

“No sé si se base en un tema de responsabilidad, sino de los deberes que ellos tengan. Nosotros los vespertinos estudiamos en esa jornada debido a nuestras obligaciones laborales que claramente nos dan el sustento en nuestros hogares y en nuestra vida. Puedo decir que nosotros tenemos las metas más claras y no vamos a perder el tiempo. Por el contrario, para la mayoría de los estudiantes diurnos su único deber es estudiar y por esa razón pienso que debería existir un mayor compromiso con su educación”.

  • ¿Qué te parece que Santo Tomás haya entregado este beneficio y otros como la beca de conectividad?

“Lo encuentro espléndido porque es fatal querer estudiar y no tener las herramientas, aun pagando toda tu educación. Hay veces que las cosas se salen de las manos y en ese aspecto Santo Tomás supo suplir mi carencia y eso es súper valorable”.

  • ¿Cómo te ha afectado económicamente la situación de cuarentena? Decías que ahora no tienes un sueldo fijo a fin de mes.

“Me ha afectado de una forma indescriptible. Era cajera bancaria externa, pero por el estallido social y por lo poco que ganaba tuve que dejar ese trabajo. Sobre mi productora, claramente no hay eventos a nivel general y por eso la ganancia es cero. Es complicado ya que gracias a Dios llevo años en el rubro de eventos y me va regio, pero como saben toda empresa tiene sus altibajos y más aún en estos tiempos. Es fuerte todo esto, pero uno debe intentar reinventarse. Quién sabe si después le puedo hacer los eventos a Santo Tomás, jajajajajaja”.

“Finalmente, debo destacar que gracias a esta ayuda me siento súper feliz y con más ganas de terminar mi carrera de técnico y comenzar la ingeniería. Amo a Santo Tomás, lejos es la mejor institución privada de Educación Superior”.