Nuestro objetivo principal como institución educacional superior es generar cambios a través de la educación, es por lo que comenzaremos este articulo con un extracto de la dedicatoria de quien fuera premiado en varias ocasiones por su labor en el campo de la inmigración y el racismo, las minorías étnicas y los prejuicios desde la perspectiva de la educación intercultural: Tomás Calvo Buezas (Premio a la Tolerancia por la Asociación de Derechos Humanos en 2010).

Estos párrafos reflejan de forma sencilla y cálida el valor de la diversidad, o debiera decir el calor de la diversidad, haciendo un juego de palabras. Y si bien él hace alusión a España es una realidad presente y muy presente en los últimos año en Chile:

“A los niños y niñas, adolescentes y jóvenes, de distintas lenguas, culturas, religiones y nacionalidades que conviven juntos en nuestros Centros Escolares, construyendo entre todos una sociedad más solidaria, multiétnica y plural, enriqueciendo el mosaico cultural español con personas y nombres de todos los continentes: Tonantzin, Xóchitl, Quetzalcóatl, Martha, Nara, Erika, Jabbel, Shatzrazar, Abdú, Jeubel, Olga, Nelly, Sarita, Fernando, jerónimo, Pepe, Fita, Wilges(…)

Y así un hermoso racimo de nombres bellos, que evocan un enriquecido plantel de niños y niñas, adolescentes de todas las lenguas, religiones y nacionalidades, que deben convivir juntos en colegios multiculturales con respeto y amistad, siendo culturalmente diferentes pero iguales en dignidad, símbolo de una única humanidad en justicia y paz” (Buezas, 2003).

Estas palabras muestran el concepto de inclusión de manera amplia, ya que inclusión no es sólo atender a niños y niñas en situación de discapacidad, es respetar al otro, a los otros, en su completa diversidad: por su procedencia, por su género, por su religión, por su etnia, por sus costumbres, por pensar distinto, por comer distinto y por vestir con colores distintos.

Ley de inclusión

Así llegamos al concepto de inclusión desde una perspectiva de derecho, que también se desprende de la Ley de Inclusión Escolar hoy vigente, la cual declara que su objetivo es permitir que las familias tengan la posibilidad de elegir el establecimiento que más les guste sin que eso dependa de su capacidad económica, ya que ahora es el Estado quien aportará recursos para reemplazar gradualmente la mensualidad que pagan las familias, lo que significa que todos los recursos públicos deben ser invertidos para mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros niños, niñas, jóvenes y adultos.

Esta nueva ley permitirá terminar con la selección arbitraria, lo que permitirá que los padres y apoderados puedan elegir con libertad el colegio y el proyecto educativo que prefieran para que sus hijas e hijos estudien.

Pero debemos tener muy en claro que la inclusión no es sólo tarea de la escuela y de los educadores, toda la sociedad chilena está llamada a ser inclusiva: desde médicos hasta jueces, desde ingenieros hasta cualquier profesional, o no profesional, joven o mayor, todos, con todas las letras estamos llamados a ser inclusivos.