Actualmente, la economía en nuestro país está viviendo escenarios desafiantes en lo relativo a su crecimiento y un aspecto importante a analizar es saber qué está sucediendo con la economía mundial, en especial con aquellos países que Chile mantiene relaciones comerciales.

  • La desaceleración de China, que alguna vez absorbió grandes cantidades de importaciones: El Gigante Asiático, motor de la economía mundial durante los últimos 25 años y que, durante el año 2015 creció “sólo” a un 6,9% y 0,1% menor que lo esperado, ha provocado todo un impacto en la economía mundial, del cual Chile no está ajeno.
  • El hundimiento dramático de los precios de las materias primas que influye en los ingresos de países exportadores de estos productos: El factor explicado en párrafo precedente es la principal causa de la caída de los comodities, que vivieron una década de oro. En Chile, esto lo vemos claramente con el Cobre, principal exportación, en donde la Libra alcanzó los 4 dólares. Hoy, el precio fluctúa en valores que superan levemente los 2 dólares.
  • La desaceleración de otros mercados emergentes como Brasil y Argentina: Otros socios importantes para nuestro país son los países de Sudamérica, en especial Brasil y Argentina, quienes tienen crisis internas que les impiden tener un mayor crecimiento.
  • El valor del denominado “súper-dólar” que ha obligado a una devaluación masiva de las monedas de países en desarrollo: Estas devaluaciones, si bien es cierto favorecen en cierta medida al sector exportador, dañan fuertemente a toda la economía al enfrentar costos de importación de equipos, materiales y repuestos de mayor cuantía.
  • El lento crecimiento de los países de la Eurozona que representan un tercio del comercio mundial: La crisis que afecta a la Eurozona en relación a iniciativas de salirse de ésta o crecimientos menores a lo esperado, agregan un condimento adicional a este análisis externo.
  • La disminución en comercio entre Rusia y Occidente: Esto se debe al enfriamiento de las relaciones a causa de Ucrania.

Todos estos factores generan incertidumbre y pesimismo al analizar el futuro del comercio internacional. Sin embargo, tenemos también buenas noticias. Según declara en diversas columnas el Embajador y Representante Permanente de Chile en Ginebra ante la Organización Mundial del Comercio, Héctor Casanueva, podemos señalar que para el 2050 habrá:

  • Dos mil millones de personas más en el mundo.
  • Las clases medias representarán el 30% del total global.
  • El 80% de la población mundial vivirá en zonas urbanas.
  • El mayor crecimiento demográfico se producirá en los países emergentes y menos desarrollados.
  • La red internet, que ya utiliza cerca del 40% de la humanidad, crecerá hasta cubrir el planeta.

Satisfacer la demanda de alimentos y servicios de nueve mil millones de personas, con una estructura poblacional y socioeconómica como ésta, sólo es posible mediante el libre, suficiente, seguro, eficiente y equitativo flujo comercial internacional.

Este análisis nos debe llevar a prepararnos para un futuro lleno de oportunidades, en donde debemos comenzar hoy a visualizar el 2050, generando estrategias de trabajo no sólo privadas. También el sector público y la Educación Superior están involucrados, pues los desafíos implican inversión, incentivos y apoyos desde el Estado a la PYME para enfrentar estos escenarios; así como también preparar al capital humano que deberá enfrentar estas oportunidades para concretarlas en beneficios. De lo contrario, seremos espectadores de cómo otros enfrentan con éxito estos desafíos.

 

Este artículo y otros temas pueden encontrarlos en los suplementos Innovate O’Higgins que se publican quincenalmente en el Diario El Rancagüino.